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Gente con Súper poderes

Per saecula saeculorum

Hace unos días manejaba por el centro sin hacer corajes ya que de alguna manera me he logrado acostumbrar a que a la gente le gusta cruzar desenfrenadamente la calle sin miedo a nada, como probando su valentía, su rapidez, su agilidad, como retando al destino a la hora de decidir si eres un "atropellado" o "te pusiste abusado", el caso es que no importa de que color este el semáforo, quien lleve la preferencia, los peatones adoran aventarse, ya sea solos, acompañados, con bolsas de súper, con niños, carriolas, bebés, viejitos, no hace la diferencia para ellos, ni para mí, por que realmente si algo les pasa, la culpa es del conductor y yo creo que tristemente ese es su escudo protector, y la prisa que llevan, el calor que está haciendo, el solazo, la lluvia o el frío, todas las cuadras que han caminado y lo lejos que les queda su casa, la ruta del camión o la desesperación. Así que mejor soy yo la que siempre anda con precaución, pero como les decía arriba, ya me he aclimatado al "modus caminandi" del centro y debo confesar que me encanta. Pero lo que realmente les quería platicar es que aquel día haciendo un alto voluntario sin prisas mientras el semáforo estaba en verde y a la gente se le seguía antojando pasar, me puse a observar detenidamente a un transeúnte en la otra cuadra, llevaba un bastón y ponía atención al sonido que hace el alto cuando es seguro pasar, buscaba con él la banqueta, la rampa, y cualquier obstáculo en su camino que no le permitiera avanzar o que le ocasionara tropezar, era invidente, no veía, estaba ciego y válgame la redundancia. Me valió el alto, la gente, el semáforo cambiándose a rojo y poniéndose en verde otra vez, los pitidos, las mentadas y demás porque realmente me quedé pasmada con el "espectáculo" de enfrente y les aclaro que lo llamo así con tintes cero despectivos, no era que me estuviera entreteniendo simplemente no sé como expresarles lo que sentí, como si estuviera observando detenidamente como se hace una excelente película nominada al Oscar, o como se lleva a cabo un micro documental ganador de muchos festivales, o se ensaya una puesta en escena digna del mismito Broadway, o se entrena un campeón Olímpico, o hace negocios Carlos Slim, en resumidas palabras me llamó mucho la atención y me secuestró el pensamiento y el sentimiento. Y no es que a mis 30 años esté abriendo los ojos al mundo, descubriendo el hilo negro y dándome cuenta que tristemente hay gente que no puede ver. Para nada, simplemente hay momentos en los que las realidades te sacuden de manera diferente, sensibilizándote y no para valorar lo que nosotros tenemos (vista) si no para detenernos, ponerle pausa a nuestro mundo y 'Admirar, Reverenciar y Aplaudir' a todos esos tantos que no tienen vista pero tienen algo sorprendente, para empezar tienen el increíble valor para echarle 'fregazos' a todos los retos que se enfrentan día a día y sin voltear, ya sea levantarse, bañarse, cambiarse, cocinarse, transportarse, laborar, ejercitarse y todo lo que conlleva la vida diaria de una persona… sumándole las actividades estresantes como los dramas, las tragedias, los enojos, el desempleo, la economía, la reforma, la crisis, la familia lo normal y anormal con lo que tiene que maniobrar y malabarear un ser humano por el simple hecho de tener un cerebro, un corazón y un cuerpo trabajando en las mismas premisas. Hablo de jamás haberle tenido miedo a la oscuridad, hablo de salir a la calle, hablo de la energía que expiden cuando estoy en el súper y me pasan comprando por un lado y me hacen sentir que acabo de estar en presencia de un verdadero superhéroe, una mujer o un hombre superior a mí, alguien con más coraje, más determinación y más fortaleza que yo. Me recuerdan que soy tan poquito y que me creo tanto, que me dejan impresionada, me refrescan el pensamiento y gracias a ellos mis problemas parecen desvanecerse, mi mente aclararse, y mis congojas desmoronarse. Quizá me doy cuenta al verlos que voy por la vida sin ver bien, y no sólo yo, sino todos los que no nos detenemos más a menudo y observamos la capacidad de mucha gente de hacer el doble con la mitad… y esos súper poderes son de ovacionarse. Me quito el sombrero. ///

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