Opinión

Sinaloa hacia adelante

DEVERAS

Por  GERARDO VARGAS LANDEROS

Aspectos de las condiciones a cumplir solo para entrar a comprar al mercado Garmendia.(Foto: El Debate / Luis Gerardo Magaña)

Aspectos de las condiciones a cumplir solo para entrar a comprar al mercado Garmendia. | Foto: El Debate / Luis Gerardo Magaña

Una de las preguntas más recurrentes en estos tiempos es la de tratar de vislumbrar  cómo será nuestra cotidianidad cuando la crisis sanitaria mundial pase. Esto, mucho tiene que ver con que el COVID-19 es una enfermedad de la que poco se sabe y que, aun cuando existen muchos esfuerzos en el planeta para encontrar una cura o una vacuna, la mayoría de los científicos parecen estar de acuerdo en que será una pandemia larga.

En Sinaloa el sentimiento no es distinto, y tomando en cuenta que ya son casi 5 meses desde que el pasado 28 de febrero se presentó el primer caso, a la crisis de salud, que ha dejado ya una sombra de luto en demasiadas familias, se viene aparejando y creciendo la problemática económica. 

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Es por esto que considero que es tiempo ya de pensar de manera distinta, pues diferente será la realidad que nos encuentre el próximo año 2021 y comenzar a hacer proyectos que, basados en la realidad, nos den la oportunidad de recuperar nuestra economía en el menor tiempo posible para comenzar a crecer. 

Así, debemos darnos cuenta que aun cuando la pandemia termine, las actividades cotidianas, y por ende las económicas, no serán iguales a como eran cuando este 2020 comenzó. Por ejemplo, el turismo que ha sido impulsado de manera muy importante desde 2011, al grado que pasó a ser la primera actividad económica del estado, aun por encima de la agricultura, es una de las actividades que mayores cambios tendrá por las restricciones en cuanto al número de personas que se puede atender de manera segura, por lo que habría ya que ir pensando cómo reconvertir esta industria así como construir políticas públicas que brinden apoyos que permitan que el turismo se adapte y sobreviva. 

También, debemos pensar en voltear nuevamente a lo que ha sido una vocación de Sinaloa como productor de alimentos, no solo con respecto a la agricultura, sino también en la pesca y la ganadería, por lo que es tiempo ya de construir proyectos serios que devuelvan la rentabilidad a estas actividades para que vuelvan a convertirse en el motor de nuestra economía y que sustenten el desarrollo de la entidad, trayendo, como efecto multiplicador, la recuperación de  actividades como el turismo, la industria y el comercio. 

Es tiempo de comenzar a pensar que toda crisis es una oportunidad y que incluso podríamos estar asistiendo a un nuevo comienzo de mayor equidad entre todos los sinaloenses y de mayor equilibrio con el medio ambiente. 

El reto es grande, pero vale la pena, pues, en la medida que logremos adaptarnos a la nueva normalidad con proyectos viables fincados en la realidad, lograremos innovar para reactivar y mejorar nuestras actividades económicas y con eso incidir en los otros satisfactores y servicios que los sinaloenses demandan con justicia, como es la educación, la seguridad y los servicios públicos indispensables.

Sinaloa tiene en su gente trabajadora y emprendedora el recurso más importante, lo que falta ahora es construir nuestra hoja de ruta que nos lleve unidos a superar la crisis para en el menor tiempo posible comenzar a crecer otra vez, y en este camino de recuperación cabemos todos y contamos todos. 

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