Opinión

Gerardo Vargas no tiene otra salida más que patalear

EL INGENIO

Por  El Ingenio

Gerardo Vargas Landeros.(Cortesía)

Gerardo Vargas Landeros. | Cortesía

Acotado. Bajo el dicho de palo dado ni Dios lo quita, muchos dicen que el exsecretario general de Gobierno Gerardo Vargas Landeros no tiene otra salida más que patalear, como lo está haciendo, para dos cosas: que la dirigencia nacional de Morena le ofrezca alguna otra candidatura de consolación o tener pretextos para brincar a otro partido, como el Partido del Trabajo, que lo postule como candidato a la gubernatura. Sus seguidores en Ahome, como en otros municipios, están a lo que su líder decida. Después de que Morena decidió ir con el senador Rubén Rocha Moya, Vargas Landeros ha dado muestras de que no se baja de su aspiración por la gubernatura, nada más que las alternativas se le redujeron al Partido del Trabajo que, en opinión de muchos, no le alcanza ni siquiera para dar la pelea.

Frustrado. Tras la definición de la candidatura a la gubernatura de Morena, están saliendo datos que señalan que al alcalde de Ahome, Guillermo “Billy” Chapman, lo pararon en seco en sus aspiraciones. Su impedimento fue la sentencia firme en su contra de violencia política en razón de género en perjuicio de la síndica procuradora Angelina Valenzuela. Y ya ni se diga para su reelección. Por eso, sus poses extravagantes de su anunciado proyecto político para el 2021 se acabaron, por lo que, así como él, sus bufones hicieron mutis. La única salida que le queda es allegarse al proyecto del senador Rubén Rocha Moya, quien de hecho lo ha protegido al usar a la coordinadora de los diputados locales morenistas, Graciela Domínguez, para no instaurarle el juicio político en el Congreso del Estado.

El regaño. No por nada algunos hacen la observación de la “depresión política” en la que cayó el alcalde Chapman. Un signo de ello es que desdeña los asuntos importantes de su gobierno, como su ausencia de la sesión del Consejo de Administración de la Japama en el marco del resultado de la auditoría, en el que ya nadie cree. No acudió a la reunión, pero sí hizo una supervisión de las obras en el Museo Regional del Valle del Fuerte, desde donde regañó a los consejeros de la paramunicipal por pintar un panorama negro de la Junta. ¿Que no fue él el que magnifica la situación operativa y financiera de la Japama? Y todavía los consejeros se le hincan.
 
Ridículo. Lo que no resultó novedad es que la síndica procuradora Angelina Valenzuela le volviera a ganar otra a la tesorera Ana Ayala Leyva, así como a la regidora del Partido del Trabajo Socorro Calderón y otros ediles que le siguieron “el rollo” por consigna. Y es que el Tribunal Electoral del Estado de Sinaloa le ordenó a Ayala Leyva que le informara a Valenzuela de los informes financieros que ella pedía, ya que no estaba cumpliendo con la sentencia en su contra. No da una la tesorera. También los magistrados electorales desecharon el juicio que interpuso la regidora Calderón y demás que, muy delicados, se quejaron de violencia política por la síndica. Desde un principio muchos consideraron que “Socorrito” lo que estaba haciendo es el ridículo.

Presiones. La inconformidad de los priistas de Ahome es más seria de lo que se creía. En principio, consideran que se negoció con el PAN sin tomarlos en cuenta para la distribución de las candidaturas en el municipio. No quedaron conforme con que se les haya dado dos de las cuatro candidaturas a diputados. Algunos líderes y operadores priistas ya andan manejando la idea de que si los panistas no acceden a ir con candidatura común para la alcaldía y que esta sea para un priista, no van a trabajar para ganar la diputación federal y las dos diputaciones locales que les tocaron a los azules. Hay lío en el ejido. 

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