Opinión

Gesta heroica

Por: Marco Antonio Berrelleza

El 8 de febrero de 1860, el coronel Antonio Rosales defiende la villa de Escuinapa, enfrentándose a 2 mil conservadores mandados por Manuel Lozada (el Tigre de Álica). Es la primera acción del héroe más popular de Sinaloa. El 12 de diciembre del año anterior, Rosales había salido hacia Tepic al frente del segundo batallón de Sinaloa. Encerrado en el pueblo, en medio de las llamas rompió el sitio y puso a salvo la vida de sus hombres. 

“[Los defensores] que se hicieron fuertes en dos plazuelas unidas que había en el centro de la población, la cual fue asediada por los soldados reaccionarios. En aquella angustiosa y desesperada situación, el coronel Rosales ordenó dos ataques sucesivos sobre el enemigo, ataques que fueron dados con tanta bizarría y con tan buena dirección, que los conservadores perdieron terreno y dos piezas de montaña.

Rasgos de valor tan heroico, entusiasmaron a los soldados de Rosales…todos siguieron a Rosales, que se lanzó a la cabeza de sus tropas y que a viva fuerza se abrió paso entre sus tenaces sitiadores, dejando escrita con este hecho de armas la página más brillante de la historia sinaloense [...] ¡Y cuán heroica no sería la acción de Escuinapa que aun el mismo Lozada no vaciló en hacer mérito del valor y de la resistencia que le opusieron los soldados de Rosales!”.