Opinión

Gobierno reprobado

Por: Alberto Aziz Nassif

Ahora que se acerca el segundo Informe de gobierno algo sucede con la aprobación ciudadana sobre Peña Nieto, sigue a la baja.

En el máximo esplendor de las reformas, que el actual gobierno se atribuye como su principal logró en estos dos años del sexenio, la percepción de los ciudadanos lo reprueba. Pero, lo que más llama la atención es la mala opinión de los líderes que es mucho más grave que la de los ciudadanos. ¿Estamos frente a un grave problema de legitimidad?

A primera vista se podría ver que el gobierno de Peña tiene similitudes con el Salinas, los dos tienen un discurso similar, venden de la misma forma sus proyectos. Lo que se decía sobre el TLC hace 20 años, ahora se dice sobre la reforma energética: ambos proyectos serán pivote del desarrollo del país, las inversiones y el empleo están garantizadas. Ya sabemos que el TLC aumentó las exportaciones, pero no generó más crecimiento, ni más empleo. Es bastante probable que con la reforma energética suceda algo similar. Si las proyecciones del crecimiento del PIB en estos dos años han sido completamente erradas, imaginemos lo que puede pasar cuando el gobierno dice que para el año 2025 se crearán más de dos millones de nuevos empleos. Difícil de considerarlo como un dato creíble, cuando no saben ni cuánto crecerá la economía o el empleo este año. Peña terminó el ciclo de reformas que inició Salinas, sin embargo, la aprobación del gobierno hace 20 años era mucho más alta, en cambio ahora la baja ha sido permanente.

En dos mediciones recientes (El Universal 18/VIII/2014 y Reforma 1/VIII/2014) se ve que la desaprobación de Peña está entre 45 y 46% de los ciudadanos, pero entre el sector de los líderes, las élites, la desaprobación llega al 60%. Las reformas es el principal parámetro de lo mejor y lo peor que ha hecho este gobierno, pero la opinión negativa es alta. Un 48% considera que el país va por mal camino y sólo un 27% considera lo contrario. En la medición más reciente de El Universal el 64% opina que se debe de cambiar el rumbo y un 66% afirma que los problemas están rebasando a Peña, al igual que en 2011 se afirmaba de Calderón. La opinión sobre Peña es más negativa que positiva y la mayoría considera que ha hecho menos de lo que se esperaba.

Una hipótesis para explicar por qué los ciudadanos reprueban al gobierno es que en los últimos 20 años se ha desgastado la legitimidad. Llama la atención que la visión ciudadana de las reformas, sobre todo en sus efectos inmediatos, es contraria al discurso oficial. Una mayoría considera que la reforma de telecomunicaciones favorecerá a los monopolios, y tienen mucha razón. No se había terminado de votar esta reforma y el actor preponderante de las telecomunicaciones ya les daba la vuelta con una desincorporación de activos para ya no ser dominante. Por otra parte, hace unos días, Televisa se volvió el actor preponderante en televisión de paga, tal cual se había dicho por las voces críticas de la reforma. Además, la mayoría considera que la reforma energética provocará un alza en los precios de la luz y de los combustibles.

Hay una amplia gama de razones por las que se desaprueba a Peña y a su gobierno: por no combatir la corrupción, que se ha vuelto un clima asfixiante; por el aumento de los impuestos que ha encarecido diversos alimentos y zonas del país como la frontera norte (los grupos empresariales han ganado la batalla ideológica en contra de las modificaciones fiscales); por los contrastes entre lo que gana un trabajador y los altos sueldos, bonos y prestaciones de la clase política. En suma, porque hasta la fecha no se nota algún cambio importante en las preocupaciones de las mayorías: el desempleo aumenta, el salario baja, la inseguridad sigue y el acceso a bienes públicos se deteriora. Existe una gran desconfianza de los políticos, y se alimenta diariamente de los escándalos que circulan por el país.

El regreso del PRI ha caído en el gatopardismo, por eso Peña no repunta y está reprobado. La legitimidad se construye con cambios, no con simulaciones. Ahora llega el segundo Informe de gobierno y ya empezaron a inundarnos de propaganda, pero así tampoco se teje la confianza.

@AzizNassif