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Guadalajara en un llano

RINCÓN BEISBOLERO

Oficial. Finalmente se confirmó el arribo de Guadalajara como plaza de la Liga Mexicana del Pacífico y con ello, la desaparición por el momento de Guasave dentro del mapa de la pelota invernal. Se confirmó lo avizorado y mientras que en la capital de Jalisco se recibe con muy buen ánimo la noticia, obvio que en la ciudad sinaloense suenan voces de lamento. Hecho consumado.

Ahora ya está de sobra desmenuzar las entrañas de esta operación de compra-venta entre particulares, que aquí la mudanza se realizó sin que hubiera de por medio dinero público de ninguna especie. Queda claro que los ahora socios de la LMP, Charros de Jalisco, son un club que estará soportado por el capital de empresarios de carne y hueso que le quisieron apostar al regreso de la pelota profesional a Guadalajara.

Es obvio que se abran espacios para dudas y preguntas sobre la plaza, la cual se reconoce sobreexplotada por el futbol soccer, el cual representa, en consecuencia, la gran competencia para los Charros en materia de oferta de espectáculos deportivo.

Se puede especular si la capital del estado de Jalisco es, o no, una buena plaza para la pelota de paga y si procede haberla insertado dentro de un circuito de invierno. Para algunos, todavía, está la creencia de que Guadalajara es para la liga Mexicana de Beisbol que se juega en verano.

Esas aparente dudas, y otras, se irán respondiendo con el tiempo.

Róster. Lo que nadie puede poner en duda es que los ahora Charros de Jalisco se integran con el muy buen róster, sobresaliente diríamos, que logró armar la directiva de los Algodoneros que encabezó el ingeniero Jaime Castro.

No habrá aficionado en Guadalajara que pueda cuestionar una plantilla que obtuvieron en la cual aparecen mucho peloteros mexicanos de gran nivel (Amador, Heras, Delgadillo, Manny Rodríguez, etc.) y una lista de en reserva de extranjeros que encabeza Zelous Wheeler.

Ahí el reto es que puedan crearse condiciones, como ciudad, para alojar a este notable grupo de jugadores y que en un ambiente de seguridad laboral y profesional puedan desplegar el talento competitivo que se les reconoce.

Nos parece muy acertado que por lo menos en este primer año de actuación Castro Parra aparezca todavía en la nueva directiva, que aporte las buenas experiencias que vivió en Guasave y que lejos de pasar como un equipo de expansión, que deba pagar el precio del supuesto noviciado, siga siendo el cuadro competitivo y animador del torneo, con legítimas aspiraciones campeoniles.

Logística. La llegada de Guadalajara cambia la logística de la LMP y, ya de entrada, aporta con algunas tradiciones que para algunos eran ya una cansada rutina.

Por ejemplo, no es lejano pensar en que si el inaugural es entre los finalistas del torneo anterior, Hermosillo y Navojoa, los otros duelos serán Obregón-Mexicali, Los Mochis-Culiacán y en este caso, Mazatlán enfrentando a Guadalajara.

Suena bien darle la vuelta a lo tradicional y, así de entrada, luce más que interesante, tanto como poder anticipar sobre cuál podría ser la rivalidad que se forme entre los Charros y algunos de sus competidores, contra cuál plaza ¿pensó usted en Los Mochis?

Despedida. Por ahora Guasave se queda sin pelota de paga y en ello está dejar en resguardo una muy buena historia. Pasajes, personajes, trazos sobresalientes y relatos que se conservarán.

Habrá que reconocer a los aficionados que supieron y saben guardar lealtad para los colores albiazules. Tienen un baúl lleno de recuerdos.

Habrá que reconocer a quienes en su tiempo se esforzaron por retener en la ciudad a un equipo de la LMP. Empresarios que arriesgaron su dinero y, contra todo eso, supieron tener desde 1970 a la franquicia.

Es hora de guardar los bats. Ya vendrán otras épocas.