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Guerras, muerte e información

MAZATLÁN

Édgar Tamayo, sentenciado a muerte por inyección letal en Estados Unidos, fue asesinado (por más que haya sido por decisión de un juez: un humano determinó quitarle la vida a otro, punto) después de una suspensión momentánea por un recurso que aceptó el juez.

Las televisoras y portales electrónicos nacionales seguían la noticia, alternaban con lo que pasa en Michoacán, y pudiera decirse que la información de la ejecución del mexicano ganó cierto ranking televisivo respecto al resto de la información.

Ayer, esas dos informaciones cubrían la república.

No faltó el que comentara que era una pena que lo ejecutaran, pero por desgracia en México están matando a muchas personas a diario, y muchas inocentes, cuyos expedientes quedan olvidados o sostienen algún archivero desnivelado y nadie se indigna porque no haya justicia, incluso en Michoacán en este momento existe una guerra entre varios bandos.

Otros hablan de que el bombardeo de información sobre el mexicano, por desgracia sólo es una cortina de humo de medios nacionales importantes para distraer la atención de Michoacán, cuyo impacto internacional ha permeado todos los rincones del mundo: gente que se levanta en armas y combate a los narcotraficantes porque el gobierno no actúa, y cuando lo hace comete 'errores', como matar a civiles.

El mismo Édgar Tamayo evidenció que el gobierno mexicano no lo apoyó en su momento, y como petición antes de morir, solicitó no quería que ayudaran con gatos funerarios o de traslado. Bien queda el dicho popular; En vida hermano, en vida.

Lo cierto es que ya sea un plan de manejo de medios nacionales o no, las vidas de mexicanos en Estados Unidos, de michoacanos por la guerra que se vive en sus ciudades, y de los millones que existen en toda la república por la violencia hoy en día están en riesgo. Y llámese gobierno estadounidense o mexicano, en ambos casos hay dudas de su actuación, y cuando hay duda se está en la posibilidad de cometer un error, y los errores en nuestros días suelen tener finales fatales.