Opinión

Hacia México

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

Sin oponente al frente, en 1896 el general Francisco Cañedo gana las elecciones para gobernador del estado de Sinaloa. Ni siquiera se despeinaba. Vamos, ni se movía de la silla para nada. Funcionarios de todos los niveles, estatales, federales y municipales estaban a sus órdenes. Ya no digamos los diputados, sus amigos incondicionales, muchos de ellos con relación familiar de compadrazgo. Como suplentes fueron nombrados sus amigos Francisco Orrantia y Sarmiento y Bernardo Vázquez.

El 24 de enero de 1897 Cañedo salió a la Ciudad de México, dejando al frente del gobierno a Orrantia y Sarmiento. Larga fue la ausencia de Cañedo, ya que retornó al estado hasta el 31 de mayo de ese año. El 3 de julio de 1898 fueron electos gobernadores suplentes don Jesús Almada y Juan B. Rojo, en sustitución de Orrantia y Vázquez. Veinticuatro días después Rojo estrena su nombramiento al ausentarse el gobernador por viaje a la ciudad de San Francisco, California, desde el 27 de julio al 31 de octubre de 1898. Rojo también cubrirá el tramo del 28 de julio al 14 de agosto de 1899. Al retornar Cañedo, este traslada los poderes al puerto de Mazatlán del 21 de febrero al 15 de mayo de 1900. Francisco Cañedo permanecerá en el poder hasta 1909 cuando murió de una neumonía. Estuvo al frente del Gobierno con tan solo dos periodos de por medio a cargo de Mariano Martínez de Castro.