Opinión

Homicidios: guarden el confeti

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Por: Alejandro Hope

La semana pasada, el Inegi dio a conocer cifras preliminares sobre homicidios en 2013. Como ya se ha comentado ampliamente, los asesinatos disminuyeron por segundo año consecutivo, alcanzando un total de 22,732. Tres mil doscientos casos menos que en 2012 y 16% abajo del pico histórico de 2011.

El gobierno federal ha interpretado esos números como una validación de su política de seguridad. Roberto Campa, subsecretario de prevención de la Segob, afirmó lo siguiente: "Pasamos de cifras que nos colocaron en algún momento en los indicadores de alarma a nivel internacional a cifras que nos acercan a mejores condiciones". Por su parte, el secretario Miguel Ángel Osorio Chong señaló que "la violencia se ha reducido a su mínima expresión en diversas zonas del país".

No les falta enteramente la razón a los funcionarios federales. La disminución en el número de homicidios es sin duda un indicador alentador. Sin embargo, antes de descorchar la champaña, es necesario contextualizar los datos de Inegi:

• En términos absolutos, México es el cuarto país con más homicidios en el mundo, sólo superado por Brasil, India y Nigeria.

• Aproximadamente, uno de cada 20 homicidios en todo el mundo (437,000 en 2012) se comete en México.

• El total anual de homicidios en México equivale a todos los homicidios cometidos en todo el continente europeo (43 países). Equivale asimismo a la mitad de los asesinatos intencionales reportados en los 32 países integrantes de la OCDE.

• Se cometen más homicidios en México en una semana de los que se cometen en España en un año. En doce días, se alcanza el total anual del Reino Unido.

• Tan sólo en el Estado de México, se registran más homicidios que el total acumulado de España, Francia, Reino Unido, Alemania, Holanda y los cuatro países escandinavos.

• La tasa de homicidio de México (19 por 100,000 habitantes) es tres veces superior a la tasa global (6.2 por 100,000 habitantes). Es asimismo, nueve veces mayor que la tasa promedio de los países de la OCDE (2.2 por 100,000 habitantes).

• Incluso en comparación con países con nivel de desarrollo similar o menor (fuera de América Latina), la comparación es desalentadora: la tasa de homicidio de México es dos veces superior a la de Rusia, cinco veces mayor que la de India y siete veces por encima de la de Turquía.

• Tras tres años de disminución acelerada, Chihuahua registró en 2013 una tasa de homicidio superior a la de Venezuela. En Sinaloa, la tasa de homicidio fue mayor que la de Guatemala y Coahuila se ubicó en niveles similares a los de Colombia.

• Si se mantiene el ritmo de caída anual registrado en 2013 (-12.5%) entre 2014 y 2018, se acumularán 100 mil 342 víctimas de homicidio en la administración de Enrique Peña Nieto, apenas 17% menos que en el gobierno de Felipe Calderón y 40% más que en el sexenio de Vicente Fox. En ese escenario optimista, la cifra acumulada en el sexenio equivaldría aproximadamente al número de víctimas mortales que ha dejado la guerra civil en Siria.

• En términos de tasa, si se mantiene la velocidad de disminución de 2013, regresaríamos a los niveles relativos de violencia homicida registrados en 2007 hasta 2019. Si el ritmo de caída se reduce a la mitad en promedio, tendríamos que esperar hasta 2025. Y aun en ese punto, México tendría una tasa de homicidio cuatro veces superior a la tasa promedio actual de la OCDE.

En resumen, hay que celebrar la disminución en el número de homicidios. No se puede más que aplaudir que 3,200 mexicanos no hayan sido asesinados. Sin embargo, guardemos el confeti para mejor ocasión. México está aún repleto de muertos y matones.

Twitter: @ahope71