Opinión

Incongruencias y oportunismo

Por: Teresa Guerra

INCONGRUENCIAS. Las alianzas de los partidos políticos para el proceso electoral del 2018 y los frentes que han constituido para contender muestran las incongruencias y contradicciones con las que se conducen los institutos políticos en el país. La alianza PAN, MC, PRD, y PAS en Sinaloa es una confirmación de ello; la propia suma PAN-PRD-MC es de origen contradictorio, al unirse proyectos políticos que no son afines. Hasta hace poco, MC cuestionaba al PAN, igual el PRD, por su ideología de derecha y el conservadurismo de sus propuestas, así como por los excesos y la corrupción que practican cuando están en el gobierno, ahora todo se les olvidó, o hacen como que no se acuerdan.

En Sinaloa, hasta hace unas semanas, el PAN se confrontaba con el PAS en el Congreso, porque el PAS se movía como aliado del PRI, y era quien replicaba y descalificaba al PAN, ahora, hacen como que no se acuerdan. Incluso, para la contienda electoral del 2016, la dirigencia del PAN sancionó a varios de sus integrantes por promover la alianza con el PAS, bajo el argumento de que el PAS (y ciertos panistas) eran impulsores de la Chapo Diputada, lo cual derivó en un escándalo nacional, al vincularse a políticos con dinero del narco.

Ante la urgencia de sumar votos, hacen como que no se acuerdan. Es grotesco ver a líderes eternos del PRD y del PAN, que antes se cuestionaban entre sí, junto al PAS, para impulsar la candidatura de Héctor Melesio Cuen al Senado, y que hagan como que no existieron los descalificativos que se hacían. Aparte, que todos omitan advertir los excesos del PAS en la UAS, y el uso indebido de los dineros y recursos universitarios con fines partidistas. Las incongruencias y el oportunismo están a todo lo que dan. ¿O no?

CONTRADICCIONES DE LA IZQUIERDA. No solo el PRD, MC, el PAN y el PAS se exhiben en sus incongruencias, igual están en Morena, el partido conformado por López Obrador; hasta hace unos meses, López Obrador decía que no iría en alianza con otros partidos en 2018, y convocaba a militantes (sobre todo a los del PRD) a sumarse a Morena, sin embargo, primero hizo una alianza con el PT, partido que perdió el registro en 2015, y lo recuperó por una negociación con el gobierno federal, y del que han exhibido excesos e incongruencias de sus dirigentes. Peor aún, Morena terminó haciendo alianza con el PES (Partido Encuentro Social) de ideología conservadora y contrario a los postulados de izquierda que enarbola Morena. Además, la condición que del PES fue que Morena postulara a Cuauhtémoc Blanco como candidato a gobernador en Morelos, y Blanco es un alcalde sin proyecto ni formación de izquierda, y señalado por aceptar fondos de la delincuencia en su campaña. Aparte, antier, Yeidckol  Polevnsky, presidenta de Morena, se reunió con Manuel Espino, exdirigente del PAN y político conservador, analizando alianzas. Así de contradictorias son las campañas y alianzas partidistas. ¿O no?

TRASCENDIDOS DEL TRICOLOR. Los del PRI son maestros de las incongruencias. Basta ver al vocero de Meade, Javier Lozano, hasta hace poco senador del PAN y exsecretario del trabajo con Felipe Calderón. 

Por lo pronto, en Sinaloa los trascendidos son que los candidatos al Senado serán Mario Zamora y Rosa Elena Millán. A diputados federales mencionan a Marco Antonio Osuna, Pepe Menchaca, Liliana Cárdenas, Aarón Rivas, Juan Ernesto Millán, Maru Medina e Irma Tirado. Cero democracia, pura imposición. ¿O no?