Opinión

Inestabilidad en la Policía

GUASAVE

Por: Mixcoatl Gaxiola

La exigencia de la Secretaría de Seguridad Pública para depurar a los malos elementos de la Policía Municipal pone al Ayuntamiento en un fuerte dilema, pues aunque reconocen que casi la mitad de los agentes reprobaron, no cuentan con presupuesto para liquidarlos.

El inminente despido masivo y que no tiene un precedente en la corporación no sólo representa un reto a las finanzas públicas, sino también al tema de la vigilancia en el municipio.

Y es que la corporación en este momento no tiene la suficiente cobertura para las 12 sindicaturas y el casco urbano, con una reducción de al menos 216 elementos, podría complicar aún más la demanda de mayor seguridad, sobre todo en las zonas consideradas como un foco rojo, como el corredor Batamote a Juan José Ríos.

Otro aspecto es que la incertidumbre laboral ante la posibilidad del despido genera un ambiente tenso entre las filas de los policías, lo que en algún grado contribuye a que los delincuentes tomen ventaja al mínimo descuido de los agentes.

Pero al margen de que el Ayuntamiento no cuenta con los recursos para liquidar a los policías que reprobaron, por responsabilidad con la ciudadanía tienen que buscar una estrategia que permita hacer una limpia gradual que no impacte en las estrategias de seguridad.

El problema es que no se tomaron las previsiones ni del municipio, ni tampoco del estado para dar de alta a nuevos elementos, que cumplan con un perfil de capacitación y sobre todo que no estén coludidos con la delincuencia.

Los plazos que marca la Secretaría de Seguridad Pública son obligatorios, por lo que prácticamente el presidente municipal tiene un mes y medio para resolver este asunto.

Al final es la población la que paga los platos rotos pues está vulnerable a la violencia tanto si se quedan los malos elementos, como si se queda reducida la corporación en un 40 por ciento.