Opinión

Iturbe, gobernador

Por  Marco Antonio Berrelleza

En 1917 se realizan las elecciones constitucionales para gobernador del estado de Sinaloa. Al triunfar el general Ramón F. Iturbe, el 26 de julio toma posesión de su cargo y el 16 de octubre nombra director del Colegio Rosales al doctor Bernardo J. Gastélum:

“En virtud de las facultades que me concede la Ley de Instrucción Pública, he tenido a bien con fecha de hoy, nombrar a usted director del Colegio Civil Rosales de esta ciudad con el sueldo que señala el Presupuesto de Egresos vigente en el año que principia, en ese mismo Colegio. Lo digo a usted para su conocimiento y fines consiguientes, en el concepto de que al aceptar este nombramiento se sirva pasar al referido Instituto y recibir con las formalidades legales, el puesto referido, de parte del señor Epitacio Osuna. Reitero a usted mi más alta consideración”.

Hombre consciente de su tiempo, el doctor Gastélum durante algunos años estuvo madurando el proyecto de convertir al Colegio en Universidad, en un afán por modernizar la educación superior no solamente en Sinaloa, sino también en el noroeste de México, a través de la creación de una Universidad regional, cuyo modelo estudió en las universidades estadounidenses. Los tiempos de los colegios ya habían pasado. Particularmente el Colegio Rosales estaba entonces en plena decadencia, en todos los aspectos.