Opinión

Delincuente avisado no mata soldado

EN PRIVADO

Por  Joaquín López Dóriga

A algunos la vida les da un giro de 360 grados y celebran su cambio. Florestán.

En el correr de este gobierno, quedó la percepción de que la orden que habían recibido los elementos del Ejército Mexicano era no responder ni repeler ninguna agresión.

El presidente López Obrador, una y otra vez, declaró que el suyo no era un gobierno represor, yéndose al otro extremo del abanico donde una cosa es reprimir, y otra ejercer el monopolio de la fuerza legal exclusivo del Estado mexicano a través de su gobierno.

Entre la represión y el enunciado constitucional, hay 180 grados de diferencia y de nivel de la aplicación legal de esa fuerza.

Lo que sucede es que las dos partes, fuerzas armadas y delincuentes con sus bases sociales, lo malentendieron.

Los primeros, en el sentido de que no podían enfrentar las turbas que los agredieron, vejaron, secuestraron, desarmaron y golpearon, a lo que nunca respondieron a pesar de las lesiones y retenciones de ese pueblo bueno, muchas veces al servicio de la delincuencia organizada o validos de la ocasión y de la circunstancia, que interpretaron que eran intocables.

Esos ataques crearon un rechazo extendido a los agresores y también a la autoridad que se los permitía. No se trataba de reprimir, como se acusó, pero sí de respetar y hacer valer las instituciones.

Por eso rescato el comunicado de la Sedena, este lunes, en el que anuncia que ante la ocurrencia de un delito y en los casos en los que el personal militar o de la Guardia Nacional sean objeto de una agresión, se actuará en su legítima defensa para proteger la vida e integridad física de los miembros de las Fuerzas Armadas.

Así que, delincuente advertido, no mata soldado.

RETALES

1. PLAZO.- A los diputados, presionados por la CNTE, les valió el plazo legal para aprobar las leyes secundarias de la reforma educativa, que fenece hoy, y dijeron que no era importante y que un una prórroga, verían si a finales de mes, si esa coordinadora lo autoriza, las discuten. Grave mensaje de ilegalidad de la mayoría de Morena de que no tiene importancia respetar la ley. ¿Qué sigue?;

2. CESE.- Insisto en que el presidente López Obrador no debe pedir la renuncia de José Manuel Mireles, designado inexplicablemente subdelegado del Issste en Michoacán, tras su trato a las mujeres de pirujas y nalguitas, que viola todos los códigos de ética, el del instituto incluido y las leyes contra la violencia a las mujeres. Su disculpa es falsa, su desprecio por ellas, auténtico y vulgar, inaceptable. Debe cesarlo; y

3. ESPERANZA.- Conozco hace muchos años a Alejandro Encinas y no entiendo por qué declaró en Palacio Nacional, que los 43 normalistas desaparecidos en Iguala están en algún lugar de Guerrero. Nunca estuve de acuerdo con la verdad histórica y hoy tampoco lo estoy con esta falsa esperanza del subsecretario de Gobernación a los padres de los normalistas.

Nos vemos mañana, pero en privado.