Opinión

La CNDH de Morena

RAZONES

Por  Jorge Fernández Menéndez

Todo lo ocurrido con la designación de Rosario Piedra Ibarra como nueva presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos es vergonzoso. Ya habíamos dicho aquí que su designación dividía, que no sumaba, que polarizaba en lugar de generar consensos. Pero más allá de eso, el proceso de selección ha estado viciado de todas las formas posibles.

Primero, fue el propio presidente López Obrador el que dio línea para la designación de la hija de doña Rosario Ibarra y el que, una vez más, volvió a descalificar a los especialistas y juristas, negó de un plumazo todo lo realizado en la CNDH durante casi tres décadas, y pidió a un activista al frente de la Comisión.

Luego, la votación en el Senado estuvo claramente viciada. Nunca hubo 114 votos como se quiso hacer creer y la señora Piedra no tenía por ende mayoría calificada. Fue un burdo fraude. El propio líder de Morena en el senado, Ricardo Monreal, tuvo que aceptar que hubo 116 votos en aquella sesión y entonces se sacaron de la manga el que los votos nulos o en blanco no contaban, como si esos legisladores no fueran parte del quórum. Más tarde, Monreal anunció que habría una reposición de la votación, lo que su propia bancada rechazo, con apoyo de senadores del Verde y del PRI, en un acuerdo previamente concertado. Y en medio de golpes, jalones, insultos, Piedra se convirtió en presidenta de una CNDH que con ello pierde autonomía y autoridad moral.

Rosario Piedra no puede ser presidenta de la Comisión. Olvidemos que no obtuvo los votos necesarios para serlo, está legalmente impedida: es militante de Morena, fue su candidata en 2018 (y perdió) y apenas en octubre fue designada miembro del Consejo Nacional de Morena. Sus mensajes en redes sociales de admiración presidencial son innumerables. Su área de experiencia profesional es la psicología. Es una activista de derechos humanos de segundo nivel, muy lejos del protagonismo que ha tenido a lo largo de muchos años su madre, Rosario Ibarra de Piedra. Tan poco conocimiento tiene del tema que se mostró sorprendida cuando se le preguntó sobre el asesinato de periodistas en este 2019 y respondió con un “¿hubo periodistas asesinados?”. Eso sí, insistió en que hasta diciembre pasado no existió libertad de expresión en el país.

Es una militante de las alas políticas más duras de Morena y la que tiene mayores enfrentamientos con las fuerzas armadas, donde su designación me imagino que no debe haber caído nada bien. Como tampoco entre los principales empresarios, sobre todo regiomontanos, con los que siempre ha estado enfrentada. La designación de Rosario Piedra es un capricho demasiado caro.

¿Qué sentido tiene acabar de esa forma con la autonomía de la Comisión? ¿Si el presidente López Obrador quería, como dijo, un activista al frente de la CNDH no encontró ni uno o una que no fuera militante y candidata de Morena para colocarla en esa posición?. Decía Jesús Reyes Heroles que la forma es fondo, y la forma en que se eligió a Rosario Piedra exhibe un fondo autoritario y de profundo desprecio a los organismos autónomos.

Quizás por eso el siguiente objetivo de estos mismos grupos que impusieron a Piedra en la CNDH, es ahora el INE, prácticamente el último organismo autónomo de peso que les queda por controlar. Espero que las oposiciones que, salvo el PAN (chamaqueado en el senado, con un liderazgo nacional que no está a la altura de la historia de ese partido), fueron tan indulgentes y sumisas con Morena para crear una CNDH a modo del gobierno, por lo menos tengan los reflejos para defender la autonomía del principal órgano electoral del país.

Alguna lección tendrían que aprender del derrumbe de Evo Morales, que recorrió ese mismo camino de destrucción de instituciones autónomas hasta que acabó con los equilibrios y agotó al pueblo boliviano queriendo perpetuarse en el gobierno. No está mal, pensarán algunos, en ese camino se quedaron 14 años con el poder.

Hackeo a Pemex

Hay dos versiones sobre el hackeo de los sistemas informáticos de Pemex, una peor que la otra: que el hackeo fue externo, con un pedido de cinco millones de dólares para rescatar sus datos, o que fue interno, con un virus inoculado con la intención de borrar datos financieros. Cualquiera de ellas demuestra que la empresa no estaba al día en sus sistemas de protección de datos y que la versión de que no había renovado las licencias para ahorrar recursos es muy probable que sea verdad. Ahorrar en licencias de sistemas de protección es comprensible en una tienda de abarrotes, es absurdo, irresponsable y negligente en una de las principales empresas petroleras del mundo.

Ascensos en Ejército

Habrá este 20 de noviembre, 266 ascensos de oficiales de alta graduación en el Ejército Mexicano. Destaca entre ellos el del nuevo General de División, Homero Mendoza Ruiz, actual jefe del Estado Mayor de la SEDENA.

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