Opinión

La bruma asifixia a Claudia

RAZONES

Por  Jorge Fernández Menéndez

La jefa de Gobierno capitalino, Claudia Sheimbaun es, a diferencia de otros personajes del gobierno, una funcionaria con experiencia y preparación. Una mujer, una funcionaria respetable. No llegó al gobierno capitalino por casualidad o simple dedazo. Durante mucho tiempo se estuvo preparando para ser jefa de Gobierno, incluso afrontando una lucha interna que dejó secuelas dentro y fuera de su partido. 

Van más de cinco meses desde que asumió el gobierno y las cosas no le están saliendo bien a Claudia: la inseguridad, decisiones apresuradas sobre ámbitos tan distintos como las construcciones o la vialidad y ahora la contaminación ambiental están deteriorando una gestión que comenzó con muchas expectativas.

La contaminación que están sufriendo la capital del país y el área metropolitana es la peor de su historia. No sólo por los altos niveles de contaminantes en el ambiente, sino también, y sobre todo, por el altísimo porcentaje de partículas suspendidas PM 2.5, las más peligrosas para la salud de la personas, pues se alojan en el cuerpo de todos quienes las respiramos, causando siempre, en mayo o menor grado, daños a la salud, sobre todo en la generación de distintos tipos de cáncer.

El gobierno de la ciudad, en un tema que tendría que ser también de incumbencia del federal, tardó más de cuatro días luego del inicio de esta grave  crisis en la calidad del aire, en dar una tímida respuesta. El argumento utilizado por Claudia de que no se pudo tomar medidas de contingencia previas porque no había protocolos sobre partículas suspendidas no tiene sentido en un gobierno que lleva varios meses en el cargo y cuya titular fue durante seis años Secretaría de Medio Ambiente en la ciudad. Si no había protocolos hubo más que tiempo para crearlos y no podía ser ésta una situación que sorprendiera a una especialista en el tema como la jefa de Gobierno.

Apenas ayer, el poeta y escritor Homero Aridjis, uno de nuestros pioneros en divulgación de temas ecológicos, decía que “los funcionarios se disculpan, diciendo que no estaban preparados para esta contingencia, cuando el problema de la contaminación en el Valle de México es crónico y cotidiano. Desde 1985, cuando fundamos el Grupo de los Cien para denunciar el terrible problema de esta contaminación y la falta de política oficial para reducirla a niveles soportables para la salud humana, la contaminación ha sido una constante en nuestras vidas”.

Y sin embargo el gobierno local y el federal no terminan de reaccionar. El gobierno local presentó un programa de contingencia igual al que se presenta cuando se sobrepasan los niveles de ozono.

El gobierno federal está peor: ¿alguien sabe dónde está y qué hace la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Josefa González Blanco Ortiz Mena, mientras buena parte del país está en llamas y cubierto de humo? ¿Cómo puede ser posible que no haya hecho una sola aparición pública? ¿O que el presidente López Obrador no haya abordado el tema en sus conferencias mañaneras y presente junto con su titular de la Semarnat un plan de acción? ¿No se comprende que éste es, en el mejor y más amplio sentido de la palabra, un problema de seguridad nacional?

No se puede responsabilizar al pasado siempre y por todo, menos aun cuando se deben enfrentar situaciones previsibles y que están dentro de ámbito de experiencia y especialidad de los funcionarios responsables.

¿Se pueden tomar medidas de mayor calado?. Por supuesto, comenzando por un control, aunque sea en la emergencia, muy estricto sobre la circulación de automóviles y transportes. No lo hacen porque saben lo que le costó, política y socialmente, criticado por los mismos que ahora gobiernan, al exjefe de Gobierno Miguel Mancera, imponer en otra contingencia mucho menos grave que ésta, un estricto control vehicular. También por razones políticas: ¿cómo puede ser que ante semejante emergencia se permita que grupos como el CNTE realicen marchas y bloqueos agudizando aún más la situación? ¿Cómo explicar que mientras a unos se les restringue la circulación a otros se les permite marchar y bloquear la ciudad?

Mientras tanto, como me escribió Aridjis, encerrémonos y comamos comida fría, porque la recomendación es no cocinar con gas, leña o carbón.

MISS MONI 2
La cantidad de contradicciones y equívocos con la detención de Mónica García Villegas, incluyendo el pago de la recompensa a los familiares que aparentemente estaban negociando la entrega, provocará que se considere que existen, en su caso, faltas al debido proceso… y al final, quién sabe cuándo, quedará en libertad.