Opinión

La muerte tiene permiso en el CJNG

RAZONES

Por  Jorge Fernández Menéndez

La ola de asesinatos que se está viviendo en Jalisco y otros puntos del país donde tiene influencia el Cártel Jalisco Nueva Generación, está relacionada con los ajustes de cuentas internos de esa organización, derivada de luchas sucesorias, de la indisciplina de sus integrantes y la falta de control de sus líderes, según organismos federales de inteligencia.

Todo ello se cataliza a través de las ejecuciones que son ordenadas y dirigidas contra miembros relevantes del CJNG. El 19 de agosto del 2019, fue asesinado en el Penal Federal de Puente Grande, en Jalisco, Eleno Madrigal Birrueta, apodado el 20, uno de los hombres de mayor confianza y amistad con Nemesio Oseguera (Nemesio utiliza también el nombre Rubén), El Mencho, el líder de la organización. Madrigal fue localizado sin vida dentro su celda, colgado y duramente golpeado. A pesar de que estaba acompañado, nadie vio nada. El 20 era el jefe regional en los municipios de Autlán de Navarro, La Huerta, Casimiro Castillo, Cihuatlán, Cuautitlán de García Barragán y Villa Purificación, en Jalisco, y controlaba las actividades de venta de droga, robo de combustible y cooptación de autoridades.

Era, además, el propietario del Rancho “Los Pinos”, ubicado en el poblado de Tecomates, en el municipio de Casimiro Castillo, el cual era utilizado por El Mencho y donde el primero de mayo del 2015 fue derribado un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana.

El 20, asesinado en Puente Grande, era también el presunto responsable de la emboscada en el municipio de La Huerta, Jalisco, el 6 de diciembre del 2018, donde murieron seis elementos de la policía estatal.

Poco antes, el 31de julio pasado, en el restaurante “Carl’s Jr.” De Plaza Galerías, en Zapopan, fue ejecutado Martín Arzola Ortega, alias El 53, operador de una célula delictiva denominada Deltas, asociada al CJNG. El 53 era considerado uno de los mayores generadores de violencia en Zapopan, y el responsable del control de la venta de droga, adquisición de armamento, extorsiones y cooptación de autoridades en ese municipio. En toda la Zona Metropolitana de Guadalajara, se mantiene una disputa por el control de la plaza entre la célula de los Deltas, afines al CJNG y una banda local conocida como el Cártel Nueva Plaza.

El 4 de mayo del 2019, llegó con graves heridas de bala al hospital Centro Médico Puerta De Hierro, Edgar Alejandro Herrera Pardo, alias El Caimán, responsable del CJNG en Tijuana, B.C. Había sido atacado en una fiesta en el salón Piamonte, en Zapopan, donde varios sicarios atacaron con armas de fuego a la concurrencia y secuestraron a Héctor Manuel Morales Guzmán, el Gallero, jefe del llamado Cártel Tijuana Nueva Generación, en realidad, un brazo del CJNG. El Gallero coordinaba la eliminación de integrantes de células delictivas antagónicas, principalmente de los remanentes de los Arellano Félix y recibía órdenes directamente de El Mencho. Según las autoridades estadounidenses era uno de los principales introductores de droga en ese país. Morales Guzmán está desaparecido desde ese día.

Pero las muertes comenzaron desde tiempo atrás. El 4 de diciembre del 2017, en Tonalá, Jalisco, José Luis Gutiérrez Valencia, apodado el El Chelo o el Ojo de Vidrio, suegro de El Menchito, Rubén, el hijo de Nemesio Oseguera, murió en un enfrentamiento con fuerzas federales. El Menchito está casado con Mayra Jazmín Gutiérrez Ochoa. El Chelo había sido detenido en enero de 2010, en Puerto Vallarta, con un arsenal. Dentro del penal de Puente Grande se ocupó de mantener el control de la venta de droga, bebidas alcohólicas, cigarrillos y armas. Según fuentes federales de inteligencia, en 2013, Gutiérrez Valencia, le reportó al Menchito , 60 millones de pesos de utilidades, como producto de las ganancias obtenidas en el interior de Puente Grande. Además, se ocupaba de la cooptación de autoridades y custodios, quienes le entregaban a los reclusos de reciente ingreso para interrogarlos y en su caso gestionar su cambio a otros penales, de acuerdo a las necesidades del CJNG. Había quedado en libertad en noviembre del 2017.

Por lo anterior Juan Carlos Valencia, El 03, hijo también de Nemesio Oseguera, el Mencho, cree que por ser el único y ultimo familiar que queda dentro de la estructura del CJNG, será el sucesor natural y legítimo de esta organización delictiva, pero para ello se enfrenta a Gonzalo Mendoza Gaytán, El Sapo, quien asegura que no permitirá ser desterrado, expulsado o, peor aún, terminar colgado del cuello en una celda, similar a lo que le ocurrió a “EL 20”. Lo cierto es que mientras El Mencho está escondido y muy enfermo de los riñones, la sucesión del CJNG está en marcha.