Opinión

Ahí viene la Franklin reloaded

RINCÓN BEISBOLERO

Por  José Carlos Campos

Incidente.- Antes de que iniciara la temporada 2019 de la Liga Mexicana de Beisbol escribíamos en este mismo espacio que nuestro mejor deseo era que ojalá y que la pelota Franklin no resultara la gran protagonista de la campaña.

Desafortunadamente, nuestros buenos deseos han quedado lejos de cumplirse. La marca de pelota utilizada por la LMB ha sido hasta ahora lo que ha caracterizado en mucho al torneo veraniego. Sobre el tema, ya muy recurrente, apareció en escena el presidente de la liga, Javier Salinas, para tratar de decir, sin decirlo, que la elección de la nueva pelota ha resultado un fiasco y a manera de buena noticia avisar que ahí viene la versión mejorada de la misma, a partir de junio.

Evidentemente, el aspecto comunicacional no se le da bien a Salinas. Quién sabe qué se le dé bien o mejor, pero la comunicación no es lo suyo. A veces da la impresión que cuando mejor le va es cuando se mantiene en el discreto silencio, alejado de cámaras y micrófonos.

Y es que el encargado de operar la liga nuevamente no atinó a exponer ante las audiencias razones ni argumentos. Uno pensaría que aplicó aquello de “es de sabios cambiar de opinión” pero los antecedentes lo condenan. ¿Quién recuerda aquellas tronantes declaraciones de cuando su defensa a priori de la Franklin, de cuando expuso que era una pelota más pesada, que fue aprobada por peloteros, aficionados, técnicos, directivos, y poco faltó para que dijera que por la NASA? Fueron días que como hoy lo hace procedió a descalificar las críticas, esas que no tolera cual si tuviera intolerancia acendrada.

Efectos.- Creemos que poco matiza Salinas al decir que efectivamente buscaban un pelota más vida porque, dijo, “al aficionado le gustan los jonrones”. Aquí bien valdría la pena que mostrara las encuestas que se hicieron para arribar a dicha conclusión. Pero más allá de los argumentos que pudiera esgrimir al que despacha como presidente de la LMB lo que es notorio es que a Salinas no le resulta nada fácil, ni cómodo, hablar de temas estrictamente deportivos. O no los entiende o los sabe. Por eso es que creemos que lo que hoy dice queda como si hubiera sido instruido a decir lo que sea.

El tema de la Franklin se sabía que era netamente económico, cuestión de negocios. Les salió de la nada un patrocinador que además pone la pelota y pues a la oportunidad la pintan calva. Para Salinas convencer a la asamblea de presidentes fue cosa de decir “dinero en caja”. Lo deportivo pasó a segundo término y qué bueno para Salinas, ya se vio que no sabe defender el punto. 

Viene en camino la nueva pelota y si cambian de caballo a mitad del río es porque reconocen que hasta ahora no se han cumplido expectativas, que se les estropeó el espectáculo. Ante eso, aunque fuera lo deseable, no veremos a Salinas reconociendo la mala decisión, echarle la culpa al proveedor, mentarle la madre a las encuestas “realizadas” y mucho menos ofrecer disculpas a los aficionados por las molestias causadas. Ahí viene la liebre a sustituir al gato.

Draft.- Días importante para la LMP al realizarse el draft de expansión mediante el cual se irán integrando los roster de los Sultanes de Monterrey y los Algodoneros de Guasave.

Inician así los desafíos para las nuevas franquicias que aparecen de manera muy clara. 

Para Monterrey hacer ver si es o no posible que una ciudad en México puede sostener beisbol profesional todo el año y si es que sus aficionados pueden ser leales a una marca que deberá ser diferenciada con sí misma. Mismo nombre de equipo, diferentes jugadores, diferentes ligas, diferente nivel de competencia.

Y en Guasave, el desafío de sobrevivir más allá de un año sin que aparezcan quienes quieran meterle dinero a la plaza y con ello quedar bien con el que impuso la expansión “porque le gusta mucho el beisbol”. ¿O todavía andan ansiosos por invertir socios minoritarios de clubes ligamayoristas que ni siquiera avisaron de sus afanes a la LMP?

Por lo pronto, una nieve de limón para el calor.