Opinión

“Así es nuestro producto, el beisbol”

RINCÓN BEISBOLERO

Por  José Carlos Campos

NIVEL. Fue un domingo para asistir al parque de pelota y regresar pensando en que nos prometieron Avengers y exhibieron La Pulquería. Un 13-10 en Durango, el 14-11 en Torreón, el 22-6 en Aguascalientes o el devente 5-1 en Villahermosa en donde “apenas” se conectaron 23 imparables.

Y en ese domingo, un tuit de Jorge Campillo en el que el reclamo se pinta de cuerpo entero: “No sé cual fue la causa por la que cambiaron la bola en LMB, en mi opinión fue un error. Más de 80 jugadores batean arriba de .300, marcadores de más de 20 carreras… pienso que el aficionado se aleja del estadio viendo marcadores 20-3”.

La realidad se traza a sí misma sin ayuda de nadie, la Liga Mexicana de Beisbol es hoy lo que su espectáculo es, rastros apenas de lo que fue, tal vez, en los años Setenta (del otro siglo) pero fiel a lo que puede ser “el beisbol del presente”.

Habrá quienes releven de su responsabilidad a la pelota “Franklin” y prefieran pensar que tanto se ha evolucionado que los pitchers de ahora de plano no tienen el nivel que “la liga demanda”. Mejor no culpar a la liebre con alas que se viste de pelota beisbolera y voltear mejor para otra parte.Y es que hablar de una nueva marca de pelota es hablar de una decisión tomada por quien gerencia la liga, hábil para convencer a su asamblea por cuanto a que la pelota dejaría dinero en caja y ahí, número de por medio, sí se ven los resultados de una gestión.

Del espectáculo mejor luego hablamos. Por ahora, pensemos que el aficionado “de todos modos compra lo que le den”. Y ni modo, “ese es nuestro producto”.

NÚMEROS. Tal vez, Campillo se quedó algo corto en lo que publicó. Sí, son 80 los bateadores arriba de las 300 milésimas pero nada más seis arriba de las 400 m con el líder Ronnier Mustelier con .439.

No dijo, por ejemplo, que el equipo líder de bateo colectivo es Monclova con un mediano .341 que no tienen ni Yamaico Navarro, Luis Juárez o Rodolfo Amador (por ejemplo) mientras que el peor de la liga es Unión Laguna con un mediocre .284 que ya quisieran Carlos Figueroa (.273) o el Cochito Cruz (.269).

El pitcheo individual o la legión heroica, con cinco lanzadores con promedios debajo de las tres carreras limpias por juego (¿ya ves que no es la pelota?) y el resto con promedio que más bien parecen de bateo.

En el pitcheo colectivo, casi la histeria. Tijuana líder con 4.28 y el colero León con un pavoroso 8.21 en PCL. (¿entonces es el estadio?).

Ni al caso mencionar que en Aguascalientes hubo un juego en donde se conectaron 13 jonrones. ¿Para qué?, si ya sabemos que es el estadio, nunca será la “Franklin”. Eso es lo que se ofrece.

DECISIÓN. Mañana, en San Juan, Puerto Rico; asamblea de la Confederación del Caribe que anticipa no pocos sofocos. De fondo, el tema principal será la decisión a que se llegue por cuanto a la continuidad o no de Juan Francisco Puello Herrera como comisionado, luego de 28 años al frente del puesto.

En la víspera, el ya conocido escenario de que por ahora la situación es que dos de las ligas miembros (Puerto Rico y Venezuela) están a favor de que continúe Puello mientras que Dominicana y México van por el voto a favor del cambio de dirigencia.

Es bajo este escenario de virtual “empate” que algunos suponen que derivado de que el comisionado tiene el llamado “voto de calidad” para quebrar las votaciones empatadas, lo previsible sería que Puello siguiera al frente pero no es así. En lo que concierne al tema de elegir comisionado no aplica y lo único viable es que el empate se rompiera en la asamblea. Es decir, que algún bando se resquebrajara.

Lo que se discutirá en San Juan es si Juan Francisco Puello es el hombre adecuado para los nuevos tiempos o si después de casi tres décadas en el cargo la batería ya se le agotó. Eso y el hecho de que quienes lo apoyan son las ligas que lidian con más bretes económicos y sociales y con consecuencia, los que apuestan porque las cosas sigan como están.

Ya sabremos.