Opinión

Draft internacional, la tormenta que viene

RINCÓN BEISBOLERO

Por  José Carlos Campos

VISOS. Se rumora, se dice y casi se afirma que las Grandes Ligas ahora sí están cocinando en serio la idea de realizar el llamado draft internacional, una especie de colecta alrededor del mundo para atraer talento de otros países para su negocio. Se habla de que para 2020 se podría llevar a cabo la primera edición de este evento y aquí el tema de interés es que son muchos meses con los que se avisa, suficientes como para que el beisbol mexicano, en particular la LMB, pusiera sus barbas a remojar. Una decisión de un calibre ante la cual muy poco podría hacer la liga que en eso de negociar ya hemos visto que es muy malita. Firmaron un acuerdo de dos años en los que MLB sacó todas las ventajas y ni las manos metieron. Lo de los dos años ahora cobra sentido: teniendo el draft enfrente, ¿para qué alargar lo que tuvo fecha de caducidad muy cantada? Ya platicaremos más sobre derivaciones e impactos pero basta decir que quienes crean que el draft internacional y Probeis caben en la misma frase, pueden y le hayan atinado al precio… y la LMB esté de sobra.

ETIQUETA. Anunciar a peloteros que traen en la frente la etiqueta de “exligamayoristas” ya no asombra, por más que siempre será de reconocer que un pelotero, de la nacionalidad que sea, haya llegado a jugar en Grandes Ligas. Este año, el premio mayor se lo han llevado los Acereros de Monclova con la contratación de Chris Carter, un ex que alguna vez fue campeón jonronero en las mayores y que a sus 32 años de edad está luciendo bien en la LMB. El “mexicano” acumula 37 jonrones y 86 producidas, cifras como para ponerlo adelante en la votación para MVP de la liga, llamarlo la “contratación del año”, “extranjero de la temporada” y cuanta parafernalia se les ocurra. Sin embargo, haber firmado a Francisco Rodríguez, fue tiro desperdigado al aire ya que el venezolano de 37 años apenas apareció en un juego antes que una lesión (que no creemos propia de la edad) tumbó el ruido de su contratación. En el año al que varios adelantaron que ha sido “el de las grandes contrataciones” (que incluye a la pelota Franklin), los Diablos Rojos del México abonaron al eslogan jalando por otro “ex” de renombre, Brandon Phillips, que decidió a sus 38 años darse una vuelta por rumbos aztecas para probar a qué sabe el tepache y el tejuino. (El norteamericano va de 11-1 en tres juegos, pero al menos, dicen los jilgueros, ya hizo una jugada espectacular para consumar un out 27). Que si la tirada es vender más boletos, por ahí no será la jugada. Phillips está lejos de haber sido un monstruo de renombre que haga trabajar de más a las taquillas. Lo suyo se espera que sea aporte ofensivo, espectacular, de esas que uno desearía que todos los “ex” logren. Bajo ese tenor, cabría esperar dentro de algunos años, legiones de venerables como Michael Brantley o que se esperan seis años más para traer a Yasiel Puig (p. Ej) o peloteros que rondando los 40 quieran esperar su pensión de MLB haciendo adobes en nuestro país. Muy en su derecho.

PEREGRINACIÓN. Que si la idea es avisar con tiempo que no habrá 2020 en su futuro, los Rieleros cumplen luego de soltar al presuntamente lesionado José Vargas a los acereros de Monclova y dejar que las filtraciones mencionen a Michael Wing y Néstor Molina. Los peloteros más rentables (y caros) de la actual nómina.