Opinión

Saber esperar la primavera

LA VOZ DEL PAPA

Por  José Martínez Colín

Para saber. A veces sucede que a primera vista juzgamos mal a una persona. Después nos damos cuenta que es una buena persona, nos habíamos equivocado. Ocurre que el hombre es falible. El error puede provenir por precipitarnos. Por ejemplo, al ver a lo lejos a una persona, la confundo con un amigo. Y, sin más pruebas, me precipito y decido que esa persona es mi amigo, y cuando se acerca, veo que me había equivocado.

Para pensar. Se cuenta que una madre le pidió a su hijo que fuera al bosque por leña seca. Era un crudo invierno. El hijo salió con un hacha y encontró un árbol que parecía seco y lo cortó. Ya en primavera, el chico y su madre fueron al bosque y vieron con tristeza que al tronco del árbol que parecía muerto le habían brotado algunos renuevos, estaba vivo. El hijo comentó: “Estaba seguro que estaba muerto en invierno”. Entonces su madre le aconsejó: “Nunca olvides esta lección.

Jamás cortes un árbol en invierno. Eso significa que jamás has de tomar una decisión negativa en tiempo adverso: nunca tomes decisiones importantes cuando estés en tu peor estado de ánimo. Espera. Sé paciente y prudente. La tormenta pasará. Recuerda que la primavera volverá”. Cuando la persona se encuentra invadida de ira, coraje o tristeza, las decisiones que toma están afectadas por ese estado de ánimo, y luego se arrepentirá.

Para vivir. El santo padre nos invita a pedir al Espíritu Santo que actúe en nosotros para adquirir el hábito del discernimiento, de saber juzgar bien. Así “aprendemos a ver la realidad con una mirada contemplativa y a no hacer juicios apresurados, descubriendo en nuestras vidas las huellas de la presencia de Dios”, concluía el Papa. (articulosdog@gmail.com)