Opinión

Abogados, contrapeso del abuso del poder

SOCIEDAD Y DERECHO

Por  Juan Bautista Lizárraga Motta

Hoy 12 de julio se celebra el Día del Abogado en nuestro país.

Su historia se remonta a hace casi 500 años, cuando todavía México era colonia española. En ese entonces, para ser exactos el 21 de septiembre de 1551, el rey  Carlos I ordenó establecer en la Nueva España un centro de estudios universitarios de las ciencias, por lo que el 25 de enero de 1553 se instauró en nuestro país la Real y Pontificia Universidad de México, estableciendo las facultades de Cánones y la de Leyes, impartiéndose por primera vez la cátedra de derecho el 12 de julio de ese mismo año.

Además, ese mismo día, fray Bartolomé Frías y Albornoz leyó la prima de leyes, en la que se introducía al alumno en los principios fundamentales del Derecho Romano.

No obstante, no fue sino hasta inicios de 1960 cuando el periódico Diario de México realizó la petición al presidente de la República Adolfo López Mateos, para que declarara el Día del Abogado como una fecha oficial en el país.

La palabra abogado proviene del latín advocatus, que hace referencia a aquellas personas que se dedican a defender en juicio, los intereses o causas de los litigantes.

Hoy, quizá como nunca antes en la historia reciente de nuestro país, la función de los abogados tiene una importancia esencialmente relevante, pues se ha convertido en un verdadero y real contrapeso de los abusos del poder, contra los embates del Ejecutivo al Poder Judicial, así como a órganos autónomos y a la sociedad civil, prueba de ello son los amparos interpuestos en contra de los trabajos de planeación, construcción, desarrollo, acondicionamiento y remodelación de la Base Aérea Militar Número 1 de Santa Lucía, así como el mantenimiento de la obra del proyecto del aeropuerto de Texcoco, en los cuales se han concedido suspensiones.

Los abogados se han transformado en los defensores de la división de Poderes, del respeto al federalismo y de la plena independencia de órganos constitucionales autónomos como mecanismos y conquistas ciudadanas en favor de la democracia.

El ejercicio de la abogacía debe ajustarse a las normas de la moral y del derecho, siendo la única forma de privilegiar una actuación ética.

A la par, las asociaciones de abogados han demostrado realizar un papel trascendente para el respeto del Estado de derecho, siendo uno de los principales exponentes de ello la Barra Mexicana Colegio de Abogados, A.C., agrupación de profesionales del derecho más numerosa e importante del país, con representación efectiva, mediante capítulos en 16 estados de la República.

La Barra representa a la sociedad civil, como recordatorio permanente para las autoridades en turno que todas sus actuaciones deben ser con apego a la legalidad.

La Barra está integrada por muchos de los más respetados y prestigiosos abogados de México, fue fundada en 1922 bajo tres principios fundamentales, los cuales se han preservado al paso del tiempo, siendo estos: el respeto del Estado de derecho mediante la divulgación y promoción de una cultura de ética profesional, trabajo social pro bono y actualización constante de sus agremiados.

¡Feliz Día del Abogado! Y a trabajar por un mejor régimen democrático y un mejor país.

Como siempre, un placer saludarlo, esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado y, sobre todo, de utilidad. ¡Hasta la próxima!