Opinión

‘Corporate compliance’, indispensable para deslindar responsabilidades administrativas, civiles y penales

SOCIEDAD Y DERECHO

Por  Juan Bautista Lizárraga Motta

Corporate compliance es un término en inglés que literalmente se traduce como “cumplimiento corporativo” que es el nombre que se le da al sistema de organización y gestión que ha de implantar la empresa para evitar, o en su caso, atenuar responsabilidades de tipo administrativas, civiles o penales en los que pueden incurrir las personas a cargo de la sociedad.

A partir de los 70, derivado principalmente del caso watergate, el cual generó serias consecuencias, tales como altas multas y escándalos de corrupción, muchas empresas norteamericanas comenzaron a designar, dentro de su estructura interna, funcionarios que se encargaban de verificar el cumplimiento normativo de la sociedad por parte de sus empleados, pero no fue sino hasta finales de la década de los 90 y principios del dos mil cuando el compliance asumió un rol fundamental en el buen funcionamiento de las compañías.

Este tiene por objeto normar la función que tienen las empresas para establecer los procedimientos que aseguren el cumplimiento de sus reglas internas y externas, para con ello garantizar que la actividad que realiza la empresa y quienes la conforman y actúan en su nombre, lo hagan con apego a las normas legales, políticas internas, códigos de ética y cualquier otra disposición que esta esté obligada a cumplir o que haya decidido hacerlo de forma voluntaria como parte de sus buenas prácticas.

Este sistema de gestión le permite a la empresa tener una mayor visibilidad de su funcionamiento, un mejor control sobre cómo se opera, y así tomar decisiones de negocios que reduzcan sus riesgos legales, además de detectar fraudes en la gestión operativa y comercial.

Se compone, en su materialidad, de manuales operativos y protocolos que establecen y definen responsabilidades, las cuales sirven para la toma de decisiones.

El corporate compliance debe de reunir por lo menos los siguientes requisitos: 1.- Elaboración de un diagnóstico institucional que incluya la detección y eliminación de riesgos, 2.- Diseño de protocolos que contengan de manera clara y precisa las reglas y autorregulación de la sociedad, 3.- Capacitación y evaluación periódica del personal, 4.- Implementación de un sistema de denuncias y 5.- Implementación de un sistema de supervisión y sanción a cargo de un oficial de cumplimiento.

Su mayor utilidad se ve en cuanto a que resulta indispensable para deslindar responsabilidades administrativas, civiles y penales a la empresa y a las personas que en ella laboran.

Si la empresa no cuenta con un programa de cumplimiento corporativo normativo, no habrá manera de defenderla de manera eficaz en un procedimiento civil o penal.

El corporate compliance program implica para las empresas beneficios que superan por mucho la inversión requerida para su diseño e implementación, ya que este les genera mayor confianza en el mercado, más y mejores créditos, oportunidades de concertar importantes alianzas a nivel nacional e internacional y, sobre todo, prevenir responsabilidades administrativas, civiles y penales.

Como siempre, un placer saludarlo, esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado y, sobre todo, de utilidad. ¡Hasta la próxima!