Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Justicia para las víctimas

MAZATLÁN

Los hechos ocurridos en la plazuela Machado, donde una joven de 30 años fue asesinada y dos personas más fueron lesionadas, debe ponernos a reflexionar como sociedad.

Más allá de la costumbre de las autoridades de hacer anuncios de "blindaje" de ciudades completas, sabemos que esto nunca será suficiente si hay problemas de fondo en nuestra sociedad.

Por supuesto que las autoridades son responsables de mantener el orden y no se les pueden bajar sus niveles de responsabilidad de hechos como los de la Machado. Así como se realizaron reuniones previas para planear los operativos de seguridad para el carnaval, deben también existir otras para hacer una evaluación seria sobre los aciertos y desaciertos que tuvo el operativo.

Tal vez la vigilancia que hubo en la zona carnavalera fue lo que permitió detener al presunto responsable de hacer los disparos que provocaron una muerte, pero también es cierto que la vigilancia fue insuficiente como para que una arma llegara hasta esa zona.

La detención de una persona, al parecer ya confesa de los hechos, es un mensaje positivo. Si bien no repara los daños ni se le regresa la vida a Azucena Pacheco, se manda un mensaje de que aquellos que cometan este tipo de delitos tendrán que enfrentarse a la justicia.

En nuestro país y estado, los altos índices de impunidad son una especie de invitación a cometer delitos. Los hechos de violencia, en especial contra mujeres, no se resuelven. El caso de Azucena tiene que ser distinto, debe haber un castigo que sea un mensaje contra todos los que agreden a mujeres.

Por supuesto que como sociedad debemos detectar los riesgos de violencia desde el seno familiar, pero debemos mantenernos firmes en contra de la impunidad y defender nuestros derechos.

Las autoridades no van a hacer esto por voluntad propia, la sociedad debe presionar, hasta que ningún caso de corrupción o violencia quede impune en este país. Que haya una certeza de que aquellos que atentan contra la sociedad, tarde o temprano, tendrán que enfrentarse a la justicia.