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Opinión

LA GLORIETA

Por: La Glorieta La Glorieta

Jalón de orejas. Luego de ser exhibidos por el regalazo navideño que recibirían con el pago del aguinaldo exento de impuesto sobre la renta, ninguno de los diputados federales sinaloenses, que son muy activos en redes sociales, había comentado algo para aclarar la situación o para renunciar a ese privilegio que ellos mismo se autorizaron, y que ninguno de los ciudadanos tiene. De nuevo tuvo que salir su jefe supremo, Andrés Manuel López Obrador, para pegarles un jalón de orejas y pedirles que actuaran con rectitud y austeridad, pero, sobre todo, que no digan una cosa y hagan otra. El llamado lo entendieron de inmediato, y tanto Tatiana Clouthier, como Merary Villegas, salieron a decir que pagarían el ISR de sus aguinaldos como el resto de los mexicanos; y, ahora sí, nada de demagogia. Nunca debieron haber aceptado ese privilegio porque ellos ofrecieron un cambio, y la población votó por eso; y tampoco reaccionaron cuando fueron exhibidos, sino que fue hasta que recibieron la línea presidencial, al viejo estilo priista que tanto criticaron. Ya son muchas señales de que la cuarta transformación política no va bien, principalmente en el Congreso de la Unión.

Protestas. Y mientras los legisladores siguen viviendo con privilegios y se niegan a renunciar a ellos —al menos no a todos—, los policías municipales de Culiacán exigen el pago de los complementos salariales que reciben por ser escoltas, comandantes y supervisores operativos, que desde hace un mes no les han pagado, cuando inició la administración de Jesús Estrada Ferreiro. Hay tanta molestia de los agentes, que están organizando una protesta grande, con paro de labores incluido, para mañana, en caso de que el Gobierno municipal no les cubra los adeudos que tiene con ellos; y más porque se viene la época del año que más trabajo tienen por el operativo Guadalupe-Reyes.

Segundo día de paro. Los trabajadores de la Secretaría de Salud siguen en protesta, y hasta que les cumplan con los pendientes que tienen con ellos levantarán el paro de labores que mantienen desde el martes, mismo que ha afectado a miles de pacientes que han acudido a consulta de medicina general, especialidades, estudios y laboratorio y rayos X. La población enferma y necesitada de atención en los diferentes hospitales y centros de salud está pagando los platos rotos sin tener culpa de los problemas laborales en la dependencia estatal. Entrevistado el martes, Efrén Encinas Torres, secretario de Salud, declaró que ya tenían programados los pagos y fueron enterados los dirigentes sindicales, pero todo parece indicar que no es así, y ante la incertidumbre que hay de recibir los pagos de sus prestaciones, no bajarán las manifestaciones.

Unos se van. Al menos tres delegados federales han presentado su renuncia con el cambio de administración federal: Jorge Abel López Sánchez, en Semarnat; Marco Antonio Torrecillas Franco, en Sedatu; y José Alberto Salas Beltrán, en Sedesol. Este último rindió protesta el lunes de esta semana como subsecretario de Planeación y Vinculación en la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno del Estado. En el resto de las dependencias, los delegados se mantienen en sus cargos hasta que sean notificados o reciban al nuevo encargado, que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador será coordinador, y muchas de las dependencias desaparecen. Pudimos confirmar que quienes están en esta situación son Rafael Rodríguez, en la Delegación de la Secretaría de Economía; Antonio Quintero, director del Organismo de Cuenca Pacífico Norte de Conagua; Héctor García Fox, en Comunicaciones y Transportes; y Gilberto Ojeda Camacho, en Profeco, quien nos comentó que él se mantiene trabajando en el operativo decembrino, hasta recibir alguna instrucción de las nuevas autoridades federales, que en Sinaloa serán coordinados por el superdelegado José Jaime Montes, quien dijo que ese proceso tardaría hasta 180 días.