Opinión

LA GLORIETA

Por  La Glorieta La Glorieta

Meten presión. El Congreso del Estado volvió a ser escenario de protestas. Durante la sesión ordinaria de ayer un numeroso grupo de trabajadores sindicalizados acudió para hacer presión a los diputados locales para que aprueben la iniciativa presentada por el dirigente del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado (Stase), Gabriel Ballardo Valdez, que propone reformar la Ley del Instituto de Pensiones del Estado de Sinaloa (IPES), que incrementó los años de servicio para obtener la jubilación. Los manifestantes interrumpieron por momentos el desarrollo de la sesión por las consigas que hicieron para meter presión para ser atendidos; y con gritos de “¡Queremos solución!”, “¡Stase!” y “¡Graciela!”, los sindicalizados exigieron ser atendidos por la presidenta de la Junta de Coordinación Política, Graciela Domínguez Nava, para que se comprometa a aprobar esta iniciativa, que será para beneficio de los burócratas estatales. Por momentos el vicepresidente en funciones de presidente de la Mesa Directiva, José Antonio Crespo López —en ausencia de Marco César Almaral Rodríguez— se puso nervioso y le costó poner orden con los manifestantes, y aunque les dijo que serían atendidos por una comisión en el Salón Constituyentes, los gritos subían de tono porque pedían ser atendidos por Graciela Domínguez, y en esa desesperación les preguntó a los estasistas si querían ser atendidos por una comisión de legisladores o por Graciela, y al unísono respondieron que con Graciela Domínguez.

Abucheado. Quien se llevó un gran abucheo de los integrantes del Stase fue el diputado local por Morena, Fernando Mascareño Duarte, durante el pase de lista para la instalación de la sesión ordinaria de ayer. El legislador es trabajador sindicalizado, con permiso sin goce de sueldo para cumplir con sus obligaciones en el Congreso del Estado, pero ha sido señalado como ‘aviador’ porque desde que obtuvo la base sindical se la ha pasado comisionado para no trabajar; y hasta se tomó fotografías con una cartulina que decía “Yo apoyo al IPES. Propuesta a la tabla de edad biológica. Somos Stase”, y la publicó en redes sociales, con un mensaje en el que apoya la reforma a la Ley del IPES y criticó al dirigente del Stase, Gabriel Ballardo, por haber propuesto y apoyado la ley vigente y que ahora busca revertir; y se autonombró “soy su diputado estasista de corazón”, pero ni con el respaldo se escapó del abucheo que recibió, y posteriormente se salió del salón de pleno.

Sin registro. El Partido Encuentro Social se niega a la extinción, y como ha perdido su registro nacional por la baja votación obtenida en las elecciones del 2018, su estrategia es sobrevivir como partido local, por lo cual ha emprendido un camino hasta ahora nada exitoso. Primero el Instituto Estatal Electoral del Estado le negó el registro estatal, por la baja votación nacional y también local, a pesar de haber ganado cuatro diputaciones por mayoría relativa, pero únicamente se quedaron con una, por decisión de los legisladores de sumarse al grupo parlamentario de Morena. Ayer el PES recibió un segundo revés, ahora en el Tribunal Electoral del Estado de Sinaloa, que reafirmó la resolución del IEES de no otorgarle el registro como partido estatal. La lucha de los dirigentes de este instituto político, que se niega a desaparecer, todavía tiene la opción de la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y de la Sala Superior, donde seguramente caerán el resto de los recursos que tienen en los demás estados.

Defensa. Dos semanas después de haberse publicado la denuncia de un ciudadano que asegura que el vocho chocado que se exhibe como obra de arte en el Jardín Botánico es de su propiedad y que se lo robaron hace ocho años; por fin dio la cara la directora del Botánico, Bárbara Apodaca, quien defendió la propiedad del auto, porque tiene todos los documentos legales que lo acredita; y dijo estar abierta para reunirse con el supuesto propietario del vocho para analizar el caso; y hasta ahora, ninguna autoridad se ha acercado a ella para reclamar el vehículo que supuestamente tiene reporte de robo. Se tardaron mucho en dar su versión, pero por fin lo hicieron.