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Opinión

La alquimia presente en Mazatlán

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

LÍOS- lamentable que por segunda ocasión en los últimos días, un juegos de los Venados se debiera realizar a puertas cerradas, luego de que por alguna extraña razón, estallara el diferendo que se cargan la directiva del club y la autoridad municipal.

Como todo asunto en México en donde prive la sospecha de que se trata de algo de orden político, algo huele mal en todo esto. La decisión se toma porque el Ayuntamiento no autorizó la seguridad pública para el evento y esto, a su vez, deviene de un presunto adeudo por concepto del servicio de agua. 

Al club se le están cobrando, según entendemos, cerca de 3 millones de pesos por este concepto.

El Ayuntamiento que preside el químico Luis Guillermo Benítez se maneja bajo el no pay, no play mientras que el club no se niega a pagar, pero quiere saber de qué se trata el cobro. 

El sentido común dice que este adeudo no proviene desde Octubre, mes que inició la temporada y que entonces este supuesto adeudo tiene orígenes, pensamos, de cuando se realizaban las obras de remodelación del estadio. La pregunta es si es que corresponde al club liquidar los presuntos consumos de agua que hicieron, se entiende, las empresas que estaban al cargo de la obra. 

La terquedad de hacer ver al club como “mala paga” tal vez intenta ocultar que es la autoridad la que anda chueca y que en lugar de tener al frente a un químico, a quien tiene es a un alquimista.

FONDO- Si la intención última del Ayuntamiento es poner todas las trabas posibles para que no haya béisbol profesional de invierno en Mazatlán, pues que lo vaya informando y de paso, que se lo informen al hoy presidente de México, quien en tonos casi desaforados (no de desafuero) ha expresado su máximo apoyo a este deporte. 

Está de sobra mencionar que el alcalde porteño es de la línea morenista y si así será la tónica de sus tres años de gestión, buen futuro le depara a la pelota profesional. Diría el clásico, “si no van a ayudar, nomás no estorben”. 

No sabemos si se trata de acciones oficiales con miras construir una reelección o si por cosas (no veredes) hay por ahí una “mano que mece la cuna”, por no decir que desde Mérida y puntos circunvecinos andan peleando la plaza, o más bien la concesión. Si esto se lee como que los hermanos Arellano están metidos en el lío, a lo mejor no andamos arando fuera de la parcela. 

Habría que adelantarse un poco en el tiempo para imaginarnos cuál sería la reacción de la comunidad porteña si es que el alquimista les anuncia que en lugar de Venados de invierno les consiguió a los Marineros de Verano. Porque pensar que los Venados se quedan con nueva administración, al menos por ahora, resulta una pastilla muy difícil de tragar. 

Las razones, obvio, saltan a la vista.

PROYECTO- Como en casi todo lo que huela a proyecto de López Obrador, su idea en materia deportiva, concretamente en apoyo al beisbol, se presta para las grandes dudas, no solamente para darle el beneficio de las mismas. 

Las especulaciones ya se soltaron, retozan libremente por todos lados sin que aún se sepa de bien a bien de que se trata, de los protocolos en que se sustentará y hasta hoy, el único objetivo que se le conoce es el muy vago “que haya más peloteros mexicanos en Grandes Ligas”. 

Se parte del “crear muchas academias” que levanta entusiasmos y nos atoramos al no saber qué sigue. Debemos suponer que la idea es básicamente estas academias se ubiquen de manera preferente en el sur del país porque así le late al nuevo Tlatoani sexenal. Buscará entonces que en estados como Tabasco, Campeche y Yucatán se privilegie a su proyecto “motor”. 

No sabemos nada acerca de cuáles serán sus políticas de apoyo a las ligas infantiles, cómo demonios se hará que la Femebe trabaje y haga lo que debe hacer y cómo se hará para encadenar todo esto y formar un “cluster” de alto valor, digno de que MLB voltee seriamente a nuestro país. 
Sabemos, sí, que Ana Gabriela Guevara tendrá papel fundamental en esto desde la Conade y que

Édgar González será encargado de lo relativo al béisbol pero, ¿y luego? 
Mejor no esperamos, no vaya a ser que nuevamente, los becerros se hagan pandos.