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La disputa

GUASAVE

Es posible que al PRI local, por el estado de debilidad política en que se encuentra, tras la estrepitosa derrota de julio, pues sus estructuras quedaron igual de "guangas", le vaya a resultar más difícil tratar de recuperar el control político en las sindicaturas, que de hecho en gran parte perdió hace tres años a manos del PAN, hoy partido gobernante.

Sin embargo, como seguramente lo pretenderá la nomenclatura tricolor, si quisiera entrar con decoro a la contienda de las posiciones rurales, tendrá que realizar más que un esfuerzo serio, un trabajo extraordinario.

Lo primero sería intentar reunificar a sus diversas, muy dispersas y opuestas corrientes en cada una de las comunidades y cuyos grupos empiezan a revolcarse inquietos en torno a la ínfima cuota de poder rural que estará en disputa dentro de pocas semanas.

Después vendría, una vez puestos en marcha los procesos electivos en cada sindicatura, convencer a amplios segmentos ciudadanos para que voten por los candidatos que abanderarán las siglas del Revolucionario Institucional.

La cosa para los priistas no será fácil, si nos atenemos a que la alianza partidista que gobierna a Guasave, por su lado, ya con el dominio del poder, tratará, no sólo de refrendar los seis espacios políticos que detentan en las sindicaturas, sino que irán por todo.

Al margen de lo que se diga, el gobierno formal del municipio por elemental lógica deberá intervenir, empujando a sus propios candidatos para hacer coincidir los poderes rurales con su esquema político.

Pero no es todo, el priismo tendrá que luchar además con otros factores adversos, encarnados principalmente por sus intereses fácticos, los que no hay duda tratarán de influir con patrocinio de parte para que ganen sus cabezas de playa.

En tal dirección habría que decir entonces que a la lucha por el control de las sindicaturas, se apresta, solo una ala priista del sector campesino, porque hasta eso, se debe reconocer que ya no todos los cenecistas "andan por el mero surco", pues resulta evidente que muchos en las recientes elecciones, como los propios compas, dicen, "agarraron para Tacuichamona".

En ese contexto de encontrados intereses va a estar en chino, esto desde luego, sin alusiones personales, que la elección de síndicos se realice dentro de los cauces de libertad y transparencia que exige la democracia.

Es evidente desde ahorita, cuando todavía faltan semanas para la renovación de síndicos que la CNC y sus fuerzas informales se empeñen en inducir el ánimo de la sociedad para favorecer a sus aspirantes, como también deberán intervenir grupos afines al gobierno municipal, como lo hicieron en sus mejores tiempos los salidos del PRI.

Desde luego no es criticable el que todo mundo, oficial o no, priistas, perredistas y panistas, al igual que los cenáculos de notables del PRI, dada su naturaleza esencialmente política intervengan con todo el peso de sus respectivas estructuras, porque al fin y al cabo lo que los mueve es obtener cotos de poder.

El PRI además de lidiar con sus propios demonios, tendrá que, repetimos, que los partidos PAN y PRD, con el respaldo del hegemónico grupo que le arrebató la estafeta de gobierno, enfrentar elementos que elevarán el nivel de competitividad de los candidatos a síndicos, evidentemente un factor que quizá al caer el día hará que pierdan el control político total del medio rural, algo que sin ánimos de querer ser adivinos, complicará al extremo los proyectos priistas de regresar a Palacio Municipal.