Opinión

La fiesta, Calderón y el PAN

ITINERARIO POLÍTICO

Por: Ricardo Alemán

Más allá de los juicios cargados de moralina y de los señalamientos de valor —como si la fiesta con alcohol y mujeres fuera un pecado capital—, lo cierto es que la mera exhibición del ya famoso "video de los bailarines" del PAN confirma los dos extremos de la descomposición política del partido azul.

El primero, los niveles cavernarios de la guerra sucia a los que han llegado los políticos del PAN; los otrora apóstoles de la democracia, los políticos que por décadas se adjudicaron la paternidad de la conciencia moral y ética de la política, de los políticos y hasta de la democracia mexicanas.

Y el segundo es el triste espectáculo de ver que, igual que en su momento ocurrió con los políticos del viejo PRI y con los partidos de las izquierdas —sea PRD o sus satélites—, el PAN también ha caído en brazos de las mafias criminales que suelen realizar fuertes inversiones económicas en la rentable "industria de la política" para, con ello, obtener beneficios como la impunidad y la complicidad.

Y es que más allá de los diputados bailarines; más allá de "la fiesta pecaminosa" con mujeres y alcohol, lo cierto es que en el video también se pueden ver personeros presuntamente vinculados con los barones de los casinos y supuestamente relacionados con escandalosos crímenes políticos.

Hoy se tienen indicios —por ejemplo—, de que "la fiesta" que originó el "video de los bailarines" habría sido preparada y financiada precisamente por empresarios de los casinos, los mismos que —casualmente—, tienen sus tentáculos en Guanajuato y Nuevo León, terruño de dos de los panistas a los que más dañó el video.

En otras palabras, que buena parte de la crisis que vive el PAN tendría su origen en el descuido —por ambición sin límite o por la carencia total de ética—, en las reglas establecidas por el partido para afiliar militantes; para buscar posiciones políticas y hasta candidaturas. Y es que hoy —sin distingo de intereses, origen político, ética y formación—, cualquier ciudadano puede ser militante del PAN; sean ciudadanos comprometidos con el partido, sean oportunistas que sólo van por dinero.

GOLPES DE PECHO

Por lo demás, está claro que el ideal ético y/o moral de la actividad política es que debe existir congruencia entre la vida pública de un servidor público y su vida privada. Sin embargo, las reglas de aplicación de ese ideal y las sanciones para quienes no cumplen con los principios éticos y morales no son parte de las leyes de los hombres, sino de las leyes morales y/o divinas.

Más aún, el juicio a políticos que no cumplen los principios morales no corresponde al juicio público. No, en realidad el juicio sobre las virtudes morales de un político es un juicio individual e íntimo; o un juicio divino. Nunca deben ser parte de campañas mediáticas y tampoco de los juicios sumarios en los medios.

Y es que la vida privada de los ciudadanos —sean políticos o no—, no solo es sagrada e intocable, sino que está a salvo de crítica y miradas indiscretas en la propia Carta Magna.

Por eso, la sanción social del "video de los bailarines" no es o no debe ser una sanción ética o moral sobre el comportamiento de un grupo de legisladores que bailan con profesionales de ese tipo de diversión o supuestas sexoservidoras —porque esa diversión es parte de su vida privada, salvo que en ella hayan empleado dinero público—, sino que, en todo caso, el juicio social debe ser a quienes de manera secreta y con fines políticos perversos graban la fiesta y exhiben mediáticamente el video.

CALDERÓN, ¿DESMEMORIA O CINISMO?

En el fondo, sin embargo, el problema de la crisis no está en "el video de los bailarines". No, los líderes, legisladores y jefes del PAN —además de no pocos militantes—, saben que las parrandas en el partido azul son de vieja data. Son muchos los que, por ejemplo, recuerdan la gestión de Calderón al frente del PAN y como jefe de los diputados azules en el gobierno de Vicente Fox, en donde era pecata minuta lo que hoy aparece en el video de marras.

No, el tema no son las fiestas y tampoco los excesos cometidos en las fiestas. Por eso resulta ridículo —y hasta provocó la hilaridad de no pocos panistas—, la primera decisión del nuevo jefe de los diputados del PAN, que prohibió encuentros de legisladores en las playas. No, el verdadero problema es la desviación ideológica, el extravío doctrinario y la ambición de poder sin límite.

Esos excesos de dinero fácil y abundante para hacer política y acceder al poder y a puestos de elección popular, llevaron al PAN no sólo al poder presidencial sino a la estrepitosa caída en 2012. Y en esa desviación tienen mucho que ver los ex presidentes Fox y Calderón.

¿Ya olvidaron los militantes del PAN el escándalo de "Los amigos de Fox"? ¿Olvidaron que esa recaudación de dinero fue, en realidad, un grosero pase de charola para "ganar la elección a billetazos"? ¿Olvidaron dirigentes del PAN la manera grosera en que Felipe Calderón impuso a Germán Martínez y a César Nava en la jefatura del PAN? ¿Ya olvidaron la guerra sucia contra Manuel Espino, otro mercenario de la política?

No son nuevos en el partido azul los vínculos con dinero fácil; con dinero de casinos y dádivas por debajo de la mesa. No son novedad los groseros pases de charola y el regalo de departamentos caros y lujos a cambio de posiciones de poder, de impunidad y complicidad. Hoy el mejor ejemplo es el pillo delegado de Benito Juárez, quien es parte de groseros negocios delegacionales y… nadie dice nada.

¿Cuántos secretarios de Gobernación de la gestión de Felipe Calderón solaparon a los poderosos dueños de casinos; cuantas campañas políticas se financiaron con dinero público; cuantos dirigentes estatales se inventaron con ese dinero; cuantos diputados lo fueron y lo siguen siendo, gracias al dinero producto de la degradación del partido?

LA DEBACLE AZUL

Y no, que no se asusten las buenas conciencias del PAN por espectáculos como el de "los bailarines de la fiesta". No, el verdadero susto lo verán cuando el PAN de Sonora vea caer el poder estatal a causa del mal gobierno del panista Padrés; cuando vean caer el gobierno de Baja California Sur, a causa de las pillerías y, sobre todo, cuando vean que en 2015 su diputación federal se achique a uno de los niveles más bajos de su historia.

Y es que la fiesta es lo de menos. El problema de fondo es la rapiña en que convirtieron al PAN los hombres del poder. Ganaron el poder y perdieron el partido. Hoy no hay ni poder ni partido. Al tiempo.

www.ricardoaleman.com.mx twitter: @ricardoalemanmx