Opinión

La fotografía, de una cámara oscura hasta el celular

Por: Rosario Oropeza

Hay días que parecen grises, pero como el poder de la mente lo domina todo, se pueden convertir en azules y rosas.

La maravilla de la fotografía hoy transportada a imágenes vivas a través del video, finca su historia al siglo 19, y al año de 1839 cuando se oficializó como tal, aunque existían experimentos de tiempo anterior.

Fue la cámara oscura, el primer instrumento que se utilizó para captar imágenes e imprimirlas en un papel mediante la aplicación de una substancia foto sensible proveniente de las sales de plata descubiertas por científicos de la época, a quienes debemos el uso de esta herramienta para lo cual los celulares son el más práctico de los equipos actuales.

Los foto estudios se convirtieron  en alguna etapa de la vida social de Culiacán y de otras ciudades, en una necesidad, hasta sus instalaciones llegaban las parejas de novios antes o después de la ceremonia matrimonial a retratarse para el álbum del recuerdo.

Lo hacían también los estudiantes, quienes al inicio del ciclo escolar atiborraban los estudios Sánchez Juárez, Escamilla, Buck o el Nuñez para que les imprimieran las placas para la credencial y el expediente escolar, y también los conscriptos y quienes iban a tramitar el pasaporte desfilaban por ahí.

Para ello, cada foto estudio contaba con un peinón y una corbata de ganchito que prestaban a los estudiantes, pues todos se retrataban con comisola blanca y corbata azul marino.

Y como no recordar a aquel fotógrafo que por la Hidalgo tomaba fotos en plena banqueta, se metía en un cajón negro con cortinas y no sacaba la cabeza hasta  que salía con las fotos a blanco y negro, mientras que en las rancherías una cobija perrita era parte de la escenografía.