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La hora buena

LOS MOCHIS

Los pobladores de la zona rural de Ahome y El Fuerte saldrán a votar hoy en el plebiscito que se realizará para conocer su voluntad sobre quienes quieren que dirija los destinos de las sindicaturas. En Ahome son 37 aspirantes que se someterán al juicio de los habitantes de las siete sindicaturas, en tanto en El Fuerte son 27 candidatos en igual número de sindicaturas. El plebiscito es un mandato de ley que fue modificada para que los ciudadanos fueran tomados en cuenta para el nombramiento de los síndicos por los alcaldes de Sinaloa.

Sin embargo, el presidente municipal tiene la última palabra. Es su facultad. Como puede extender el nombramiento a los que salieron en primer lugar también puede nombrar a uno distinto e, incluso, a alguien que no haya participado en el plebiscito.

Pero esta última decisión tendría un costo político muy alto porque sería ir en contra de la voluntad del pueblo. Sería un acto de autoritarismo y antidemocrático.

De eso están pidiendo su limosna los líderes del Partido Acción Nacional, principalmente.

En la letra el espíritu del proceso es ciudadano, es decir, que no se involucren los partidos políticos, pero eso es una utopía porque en los hechos los líderes, operadores de los partidos y los grupos de poder se meten con las mismas practicas clientelares y viciadas de una elección constitucional. Ni se diga de los funcionarios estatales y municipales, quienes utilizan las instituciones públicas de manera facciosa, ya que condicionan los apoyos o dan los apoyos sólo si apoyan a los candidatos oficiales.

El caso más palpable es la amenaza de muerte del síndico de la Central Mochis, Rubén Pérez Chaparro, contra uno de los aspirantes Samuel Iván Castillo. Pero antes y durante las campañas abundaron las presiones, el derroche, las amenazas, las acciones de represión en contra de los adversarios de los candidatos oficiales.

Así, el que se llevará hoy será un plebiscito desaseado y burdo, en el que los líderes de los partidos y los funcionarios caen en la demagogia cuando dicen que no meten las manos.

En el plebiscito medirán fuerzas los priistas y panistas, los que llegaron y los que se fueron del poder.

Pese a todo, los ciudadanos tienen la última palabra. Lo importante es que acudan a las urnas para votar en forma libre por el candidato de su preferencia.