Opinión

La lucha de frases

POLIARQUÍA
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Por: Guadalupe Robles

Hace algunos años Eulalio Ferrer Rodríguez uno de los especialistas más importantes en el campo de la propaganda y la publicidad, escribió un libro que fue publicado por la Editorial Taurus con el título "De la lucha de clases a la lucha de frases".

Como bien lo dice el propio autor, el libro recoge más de 900 frases, lemas, consignas, divisas y anuncios. Nos recuerda también pasajes e historias fascinantes: las 250 palabras de Lincoln, en uno de los discursos más famosos de la historia pronunciado en el cementerio de Gettysburg o aquella instrucción del presidente Eisenhower a sus colaboradores, para que ningún memorándum excediera las 600 palabras. Les comparto aquí algunas de esas frases que presenta el autor en su libro de más de 400 páginas.

Lincoln. No se puede dar fuerza al débil, debilitando al fuerte. No se puede ayudar al asalariado, aniquilando al empresario. No se puede favorecer la fraternidad humana, alentando a la lucha de clases. No se puede ayudar al pobre, arruinando al rico. No se pueden evitar las preocupaciones, gastando más de lo que se gana. No se puede forjar el carácter y el coraje, desalentando la iniciativa y la independencia. No se puede ayudar a los hombres, haciendo por ellos lo que deben y pueden hacer ellos mismos.

Aristóteles. El hombre, cuando se ha perfeccionado, es el mejor de los animales; pero si está aislado de la ley y de la justicia, es el peor de todos los animales. El hombre es, por naturaleza un animal político.

San Mateo. El que no sabe, y no sabe que no sabe, es un necio; evítalo. El que no sabe, y sabe que no sabe, es un ignorante; enséñale. El que sabe, y no sabe que sabe, está dormido; despiértalo. El que sabe, y sabe que sabe, es un sabio; síguele.

Pericles. (Es tal vez la más antigua definición de la democracia pues fue dicha hace más de 2 mil 300 años). Tenemos un régimen de gobierno que no envidia las leyes de otros países, sino que más bien somos ejemplo para otros que son imitadores de los demás. Su nombre es democracia, pues no depende el gobierno de unos pocos sino de la mayoría.

Philippe Ariès y George Duby. He vivido mezquinamente durante toda mi existencia, por eso les aconsejo que vivan más placenteramente que yo. La vida es así: se llega hasta aquí, y ni un paso más. Amar, beber, ir a los baños, eso es la verdadera vida: después no hay nada más. Yo, por mi parte, nunca seguí los consejos de ningún filósofo. No te fíes de los médicos; ellos son quienes más me han matado.

Bakunin. El poder de una gran comunidad no debe encomendarse jamás a una sola persona, aunque se trate del más virtuoso genio, del más inteligente y bien intencionado, pues según una ley inherente al propio poder, todo poder conlleva un abuso del poder.

Lenin. Ser sensato no consiste en no incurrir en errores. No hay ni puede haber personas infalibles. Ser sensato consiste en no incurrir en errores esenciales o en saber repararlos fácil y rápidamente.

Miguel de Unamuno. A un pueblo no se le convence, sino de aquello que quiere convencerse; cuando creemos haberle dado una idea nueva, si la recibe, es que se la hemos sacado de las entrañas de su propio pensamiento, donde la tenía sin darse cuenta de ella.

Gorbachov. La historia juzgará. Pero ésta es larga y los hombres viven hoy y, desafortunadamente, mueren antes de su sentencia definitiva. Es tiempo de autocrítica y de asumir responsabilidades.

Mao. La política es una guerra sin derramamiento de sangre, y la guerra es una política sangrienta.

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