Opinión

La ‘prostitución’ de Ana Gabriela Guevara...en su laberinto

Amanecer Deportivo

Por  Raúl Brito

Envuelta en una vorágine de acusaciones de presunta corrupción -por su pasado fiscal y presente dirigencial-, Ana Gabriela Guevara atizó al fuego y, de un plumazo, borró ese centro de escaparate llamado Olimpiada Nacional.                                      

‘La Olimpiada se prostituyó’, adjetivó cómicamente la medallista olímpica en Atenas 2004, senadora de 2012 a 2018 y actual directora de la Comisión Nacional del Deporte y Cultura Física (Conade) en la mal llamada 4T.

Poco le valió haber surgido de las filas nobles del máximo movimiento deportivo amateur en el país para resistirse a tomar una decisión -seguramente sugerida por sus flamantes asesores- que ha calado hondo en la chiquillada y entrenadores.                                                    

‘Este sisterma de competencia ha perdido su esencia y ya no genera talentos’, diagnosticó en medio de la turbulencia que la señalan de haber sido una de las privilegiadas del sexenio pasado en la condonación de impuestos.. Y es que, desde que se dio la creación de categorías, según su óptica, la justa rectora del deporte infantil y juvenil en México dejó de tener mística y ‘cavó su tumba’.    

¿Será solo un cambio de siglas que vendrá a sustituir nombres y conceptos para seguir igual, con la misma tónica y con la misma gata, nomás que revolcada?

Su ‘prostitución’ va más allá y suelta que ‘todos los deportes juntos desaparecen para dar paso a lo que llamó ‘la reconformación del tema de categorías por disciplina'.

¿Sabrá lo que dice y hace? 

Dentro de su ‘prostitución’, el declive de la Olimpiada Juvenil llegó a partir de que se categorizó y dio puntos y reconocimientos a estados, lo que -en su jacarandoso vocablo- perdió identidad.      

Insisto: ¿Sabrá lo que dice y hace? Me temo que no.              

Imdem, el generoso 

No sé si usted ya se habrá dado cuenta que también el Imdem ‘alvarista’ trae la sintonía clientelista bien acentuada de la mentada 4T y, para su fiel muestra, hay algunos botones que lo retratan con ejemplar exactitud.

Y es que, agarrado de la mano con la directiva y dispuesto a cooperar con la causa de Delfines de Mazatlán -equipo que participa en el Cibapac y cuyo presidente es nada más ni nada menos que Sergio ‘Chudo’ Hernández-, el Instituto a cargo de Humberto Álvarez se aventó la puntada de donar un par de calzado deportivo por cada 50 personas que ingresen a la cancha Germán Évers durante los juegos del jueves y  ayer contra Peregrinos de Badiraguato.        

¿Estrategia, populismo, o simplemente generosidad?

No es la primera ocasión -y seguramente ni la última- que el órgano rector del deporte mazatleco da muestras de su magnánimo trato hacia las causas de promoción en el puerto, pero la lectura que deja en los malpensados es que se aprovecha de cualquier resquicio para llevar agua a su molino en una supuesta adelantada campaña de proyección y posicionamiento del actual titular, que busca brincarle a una diputeibol en 2021.

Y ya con ésta.  

Y a propósito de la dadivosidad (¿o despilfarro?) con que actúa el Imdem ‘alvarista’, ayer trascendió que el organismo solventará los gastos de afiliación de los 14 equipos que militan en el máximo circuito balompédico en Mazatlán (sí, la Liga de Primera Fuerza Municipal) al sector amateur de la Femexfut, vía Afoesac.

Es decir, pagará la nada risible cantidad de 2 mil 800 pesos por escuadra, lo que ya causó escozor, mucho escozor, dentro y fuera del medio futbolero.

¿Así o más dadivoso?