Opinión

La purga natural en los partidos derrotados el 1 de julio es parte de la cargada

“El hospital pediátrico, anunciado ayer en Culiacán, se suma a otros dos hospitales en
proceso en Sina-loa y sin comprometer ingresos futuros.”

Por: Miriam Arvizu

La purga que viene. Aquí no vale la doctrina partidista. Tampoco los ideales de un partido. Mucho menos importa que ese partido en algún momento haya sido solidario con un empleo. Lo que está a punto de suceder en Sinaloa es ni más ni menos que el éxodo de quienes ya no ven futuro personal en alguno de los partidos políticos que perdieron en la elección del pasado 1 de julio y van a tocar las puertas del que ganó: Morena. Cuando un barco hace agua...y comienza a hundirse, las primeras en abandonarlo son las ratas. Eso dice el dicho. Aunque aquí aplica la conveniencia de cada quien. Los hay de todos calados en todos los partidos. En el PRI, hasta sería sano políticamente que se diera la salida de “militantes descontentos” para que ese partido supiera realmente con quiénes podrá contar para las próximas batallas electorales que habrán de tenerse. Es preferible que se queden pocos, pero leales y convencidos, que tener muchos que al primer guiño abandonan la trinchera. No se puede estar como la película “durmiendo con el enemigo”. O lo que es lo mismo, al traidor para qué lo tienen cerca y a tiro de que te de una
puñalada trapera. Hay nombres de encumbrados “priistas” como el exsecretario general de gobierno del sexenio malovista Gerardo Vargas Landeros, que sin empacho alguno aceptó públicamente que él apoyo a otros candidatos de otros partidos. Y que fue contra el entonces y hoy senador Mario Zamora. Pero el asunto no se ha dado solo en el PRI, también en el PAN, en el PAS y en los partidos como el Panal, que perderá su registro, así como el Partido Encuentro Social. Estos últimos buscarán adherirse a alguno de los partidos que lograron milagrosamente mantener su registro. En el PAN ya comenzaron a hacerles “manita de cochi” a quienes identificaron de haber apoyado a otros partidos. Lástima que esta depuración esté ligada a la elección interna que trae sacudido al PAN para renovar su dirigencia. Que si expulsan o se va el todavía diputado local Roberto Cruz del PAN es lo de menos. Cruz lo estuvo provocando desde hace tiempo. En el caso del PAS, el asunto debe de tener preocupado a su líder y fundador, Melesio Cuen. Muchos, pero realmente muchos pasistas le dieron la espalda en la elección del 1 de julio. Él lo sabe. Pero esa debilidad la pudiera convertir en fortaleza. Una purga natural. Es lo que viene en los partidos políticos.
La salud; prioridad. Quien conoce realmente al gobernador, lo sabe. El anuncio ayer de la
construcción de un nuevo Hospital Pediátrico en Sinaloa, no es menor. Independientemente de la importante inversión que se anunció de 700 millones de pesos, lo que representa en conjunto y la intención que lleva de parte de Quirino Ordaz Coppel es para destacarse. En Mazatlán se construye el que será el nuevo Hospital General (se lleva como el 60 por ciento de avance). Y a un costado se construye también el Centro de Rehabilitación, que también está más avanzado. En Culiacán se construirá un nuevo Hospital General y sumado al anunciado ayer, la infraestructura de salud en este año nueve meses de administración acumula un crecimiento notable nunca antes visto. Pero a diferencia de como lo pretendieron hacer los de la administración malovista comprometiendo los ingresos federales al estado, los hospitales de hoy no le costarán ni comprometerán ingresos futuros al estado. Ahí radica el conocimiento de cómo hacer y bien las cosas. Y sobre todo. Mostrar la voluntad de que la salud en Sinaloa primero.
En esta nota:
  • En el blanco
  • Zepeda