Opinión

La rifa del tigre

Por  Jorge Luis Lozano

Históricamente, para el Ayuntamiento, la Junta de Agua Potable ha sido una de las dependencias prioritarias debido al movimiento financiero que tiene, como por la relevancia del mismo servicio. Las fallas en el suministro de agua tienen un gran peso entre los mazatlecos para calificar a los gobiernos y hasta decidir candidaturas. No obstante, es también sabido que las fallas administrativas han provocado que la Junta se encuentre en una de las crisis más severas de su historia. Dirigirla no es una tarea fácil, y cada una de las cuatro anteriores administraciones han tenido relevos en su gerencia. Ser asignado a la gerencia de la Jumapam, en el lenguaje popular, es sacarse la rifa del tigre.
Por ello, muchos apostaron a que el anterior gerente, el constructor Quel Galván, no duraría mucho en el cargo. Es un empresario ligado a la obra pública y que tiene como antecedentes varios temas polémicos: fallas y sobregastos en obras que le fueron asignadas con anterioridad, como la regeneración del parque Martiniano Carvajal; y el supuesto beneficio de administraciones en el reparto de la obra pública. Aun y cuando fue dirigente de la Cámara Nacional de la Construcción en Mazatlán, se le señaló por acaparamiento de obras. 
Quienes apostaron en su contra, no se equivocaron. Galván duró apenas poco más de dos meses en el cargo. La versión oficial es que se retira por problemas personales. Otras versiones, sin embargo, apuntan a que hay choque de intereses y opiniones entre él y la administración municipal que encabeza el morenista Luis Guillermo Benítez Torres.
Ahora el cargo ha quedado en manos de un comerciante, Ismael Tiznado, quien ya dio muestras de poca tolerancia hacia los cuestionamientos y la crítica. El alcalde ya le impuso un reto: dar resultados en unas pocas semanas. ¿Durará en el cargo?