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La saludable continuidad electoral

La decisión de los cuatro consejeros del IFE de postularse nuevamente para integrar el Consejo General del INE resulta una buena noticia para nuestra vilipendiada institucionalidad electoral. Si bien es cierto acudimos al nacimiento de una nueva institución, también lo es que el renovado órgano electoral nacional habrá de erigirse sobre los cimientos de más de 23 años de evolución y experiencia electoral. En este sentido, nada mejor para garantizar un tránsito exitoso que hacer votos por la permanencia de los actuales consejeros.

La ratificación en el cargo de los consejeros, producto de un nuevo nombramiento no debe leerse como un acto de bondad política sino como resultado del escrupuloso cumplimiento del principio de inamovilidad que garantiza la permanencia en el cargo a los más altos funcionarios del Estado por el periodo para el que se fue designado, salvo que se realicen conductas ilícitas que den lugar a responsabilidades que impliquen el cese en el encargo, lo cual evidentemente no ocurre.

La continuidad de los consejeros habrá de ejercer un influjo virtuoso en muchos aspectos. Inicialmente, implicará la continuidad de las labores institucionales que no se detiene a pesar de que la institución esté mudando de caparazón. Si bien es cierto el proceso electoral inicia formalmente en una fecha determinada (que para el próximo proceso puede ser septiembre u octubre) no debe perderse de vista que existen un conjunto de actos que deben desarrollarse de manera previa y que requieren desplegarse tanto en el ámbito interno, por ejemplo los actos de planeación, administración y organización interna, como en el externo, en donde por su relevancia debe mencionarse el proceso de redistritación, por ejemplo.

Además, la permanencia será un elemento fundamental para rescatar el conocimiento, la experiencia y especialización de sus actuales miembros, en un entorno en donde la complejidad de la función electoral permite poco margen a la improvisación y poco espacio temporal para la curva de aprendizaje. De hecho, los nuevos consejeros tendrán en los que permanecen a sus principales guías, lo que asegurará que su periodo de adaptación se produzca con naturalidad y sin una merma inadecuada en la calidad del trabajo colectivo o en la propia dinámica institucional. Este acompañamiento será clave para que en breve tiempo, los nuevos puedan asumir a cabalidad sus funciones, y para que sus posturas y puntos de vista sean bocanadas de aire fresco que puedan verse inmediatamente reflejados en la toma de decisiones.

Si bien la transformación de IFE en INE trae consigo buenas dosis de incertidumbre, la continuidad hace del cambio algo más terso y menos agresivo, posibilitando que en el mediano plazo se produzca el natural reacomodo de grupos al interior del Consejo General, haciendo irrelevante la distinción entre los actuales y los nuevos.

Es verdad que la continuidad pudo haberse asegurado de una manera previa y de forma más transparente. Sin embargo, lo relevante es que los actuales consejeros tomaron la decisión adecuada a favor de la continuidad institucional. Corresponde ahora manejarse escrupulosamente para que el proceso de designación sea abierto, plural y transparente, cuyo resultado coadyuve a erigir una institución electoral solida y con amplia autoridad y legitimidad.

En ese sentido, el Comité Técnico de Evaluación se encuentra ante un reto de proporciones mayúsculas, ya que debe tener la sensibilidad suficiente para conferir un trato razonablemente igual a todos los aspirantes, pero advertir cabalmente la trascendencia de que entre los 55 candidatos finalistas se encuentren los actuales consejeros del IFE e, incluso, reconocer que su experiencia es suficiente para aspirar a presidir el nuevo INE.

No obstante, es la JUCOPO y el pleno de la Cámara de Diputados quienes tendrán en sus manos la decisión política de privilegiar todo lo positivo que para la institución implicaría la continuidad de los actuales consejeros, y el mayúsculo reto de designar a siete perfiles idóneos que los acompañen en el inicio de una nueva y sin lugar a dudas decisiva etapa electoral.

Twitter: @AstudilloCesar