Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

La sana autoconfianza de la senadora Vianey

Vianey es mujer de palabra. Cuando pidió licencia al Senado y se retiró de la escena por un mes, se comprometió a que un día antes de su regreso estaría con nosotros para anunciarlo. Ayer cumplió lo prometido.

Nos dijo que hoy reasume sus funciones como senadora y que, según le comentó el procurador Jesús Murillo Karam, la PGR no ha encontrado nada que la ligue con una organización criminal.

El regreso de la senadora del PRD, y de Apatzingán, Iris Vianey Mendoza significará, entre otras cosas, un triunfo de la voluntad resuelta sobre el linchamiento en los medios y las redes sociales. Ella fue lapidada y condenada ipso facto por una fotografía en una fiesta donde canta al lado de la hija de un líder templario, y por el juicio sumario del autodefensa José Manuel Mireles, acusándola de ser parte de la banda michoacana. Se soltó también la versión de que tenía "relaciones sentimentales" con no sé qué matón, en fin.

En vez de fugarse (como, por ejemplo, Julio César Godoy), Vianey fue a la PGR a pedir que la investigaran. "No iba a dejar que se instalara en el Senado un dejo de sospecha", me dijo ayer en aparente control de su trama.

Personaje delicioso, por lo demás. Se presentó con una blusa negra de mangas largas y cuello alto y una falda que caía bien abajo de las rodillas. Le dije que parecía secretaria general del PAN. Respondió que "más vale así, ahorita".

Treinta y dos años, discurso estructurado, información de calidad, guapa, echada pa´delante. Y, diría Murakami, consciente del fino tabique que separa la sana autoconfianza de la insana arrogancia.

Suerte hoy.

[email protected]