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La torcedura de rabo en semifinales

RINCÓN BEISBOLERO

Empatados. Que si algo se salió de cauce el pasado fin de semana fue que el pitcheo no estuvo en sus mejores niveles y que los Cañeros de Los Mochis se fueron a Los Mochis con la serie empatada a un triunfo para cada equipo, Hablamos de las series semifinales de la Liga Mexicana del Pacífico, que entran a su fase de mayor interés.

Los cuatro marcadores registrados nos dicen que las ofensivas campearon, que si bien solamente un equipo llegó al doble dígito, los scores arrojaron que en cada juego entre ambos equipos sumaron más de diez carreras, stípico para lo que ha sido predominante en la temporada.

Donde más se apreció esto último fue en Mexicali, especialmente en el segundo juego en donde un total de 15 lanzadores vieron acción y en general no se palpó dominio desde la loma.

Que sí "normal" que se haya empatado la serie Águilas-Mayos, que anticipamos muy pareja, no deja de llamarnos la atención que los Cañeros hayan logrado arrancarles un juego a los Naranjeros en el estadio Sonora. No decimos sorpresa, porque los verdes acudieron a un elemento clave: deshacerse rápido del abridor rival y así inactivar al bullpen rival.

Cañeros y Mayos cumplieron la tarea entonces: sacaron un triunfo en casa ajena y ahora veremos cómo se portan Naranjeros y Águilas pagando la visita. Nos atreveríamos a decir que se anticipa que regresan los buenos trabajos de pitcheo y que ahora toca el turno al bateo de sufrir. Ya veremos.

Claves. Que si quieren llegar a la final, los Naranjeros deberán tener mejores actuaciones de sus abridores. Su bateo es muy bueno pero no tan explosivo como el de los Cañeros. De visitantes, contra un equipo que es "fiera" en su casa.

Los verdes, por su parte, no pueden apartarse del guión y deben tratar de seguir haciendo daño desde temprano. Les damos pocas chances en juegos que lleguen con diferencia mínima o empatados en las entradas finales. Jonathan Castellanos suena como buena opción para el cuarto duelo.

Que si su ofensiva está en ritmo y tiene capacidad de pronta respuesta, los Águilas necesitarán de al menos seis buenas entradas de su abridor para aspirar a salir adelante ante Mayos. Terry Doyle no pudo en el segundo, veremos si el refuerzo Sanit hoy y mañana Javier Solano lo logran.

Que si los Mayos no pueden darse un lujo es que Lorenzo Bundy les dé trabajo extra a sus relevos intermedios y situacionales. Saltarse esa parte indicaría tal vez menos presión al taponero José Manuel López, quien generalmente está ingresando desde la octava entrada.

Resumiendo: la puerca ya torció el rabo y ahora viene lo bueno.

Aficionados. Muy lógico que cada quien interprete a su manera lo que otros dicen y muy natural que le achaquen al periodista parcialidades que ni de lejos existen, pero que se le atribuyen.

Dicen que es de sabios cambiar de opinión y mejor declaramos que no vemos favoritos en ninguna de las dos series. Más vale ser historiador que pronosticador.

Dramón. Revuelo, golpes de pecho, dimes y diretes, estridencias por donde sea, acusadores y defensores; todo un circo alrededor del caso Alex Rodríguez, sobre quien cayó la guillotina al imponérsele un castigo de 162 juegos por parte de las Grandes Ligas, alias su aparente malqueriente Bud Selig.

Para ponerle más sal a la llaga, el domingo se transmitió el programa 60 Minutes, en donde Tony Bosch, el fundador de los laboratorios Biogénesis, además de hacer fuertes revelaciones (desde su punto de vista) puso como lazo de cochino al vituperado A-Rod.

A instancias de todo lo que se ha dicho y escrito sobre el tema, imposible no marcar diferencias entre el castigo a Ryan Braun ("es un alivio", dijo, se fue y al rato regresa) y este de A-Rod, que ya anda en tribunales.

Ahí sabremos un día deeéstos el final de la novela "Los Ricos También Lloran", parte 2. Tal vez cuando sean campeones los Petroleros de Minatitlán