Opinión

La trampa y los tramposos

ITINERARIO POLÍTICO
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Por: Ricardo Alemán

De manera repentina, el pasado martes cobró importancia la noticia de que el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) "había exonerado" al exlíder del PRI en la capital del país, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, a quien chabacanas "versiones periodísticas" habían acusado de ser el jefe de una red de trata de mujeres en las mismas oficinas del partido tricolor.

Buena parte de los medios se tragaron la versión sin digerir su contenido, a pesar de que se trataba de "una noticia" sin pies ni cabeza. Es decir, que sea por ignorancia, mala fe o porque manos interesadas pretendieron ensuciar lo que queda del IEDF y sacar renta política del asunto; resulta que el IEDF se había convertido en juez y/o moderna versión de un Ministerio Público para delitos sexuales.

Pero en el extremo del ridículo, resulta que la más interesada en convertir al Instituto Electoral capitalino en juez de barandilla fue la propia presidenta del IEDF, la consejera Diana Talavera Flores, quien en un recorrido mediático acusó a sus compañeros consejeros y a la institución electoral, de ser algo así como la tapadera de las perversidades sexuales del exlíder del PRI.

Lo más preocupante, sin embargo, es que ningún informativo se atrevió a aclarar la distorsión y la montaña de mentiras y, como resultado, en el imaginario colectivo quedó la versión de que el IEDF se había convertido en la coartada perfecta para justificar que desde el poder se protege a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre. ¿Pero qué fue lo que realmente ocurrió?

La historia es digna de un cuento de política ficción.

Seguramente pocos recuerdan que luego del invento mediático lanzado contra el exlíder del PRI del DF, el PRD solicitó al IEDF investigar si en su calidad de presidente del revolucionario institucional, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre había desviado dinero para actividades distintas a las que marca la ley. La Comisión de fiscalización del IEDF realizó un trabajo minucioso, y luego de cientos de entrevistas, de cotejo de datos y recolección de información, no encontró nada ilegal.

Dicha comisión hizo saber sus resultados a todos los consejeros del IEDF, incluida su presidenta, hace casi tres meses. En esa fecha, la consejera presidenta, Diana Talavera, votó a favor de ese resolutivo. Sin embargo, en su calidad de presidenta del IEDF, la señora Talavera se negó a subir el tema al pleno del Consejo General del IEDF y lo dejó para la última sesión, que tuvo lugar el pasado lunes 25 de agosto.

Sin embargo, y ante la sorpresa de sus compañeros consejeros, la señora Talavera votó en contra del resolutivo, y ante los medios exigió que el tema no se votara y que se bajara del pleno. Más aún, la presidenta del IEDF acusó a sus compañeros de ser responsables de "exonerar" a Gutiérrez de la Torre —como si el IEDF fuera un juzgado o un Ministerio Público—, y hasta dijo que había sido la única que se opuso a esa maniobra.

Sin embargo, lo que no dijo Diana Talavera, es que por instrucciones de René Bejarano, había utilizado el escándalo del exlíder del PRI para ocultar otro punto de la orden del día del Consejo General del IEDF, que significaba un grave peligro para los intereses del grupo Bejarano.

Resulta que en la misma sesión del pasado lunes, el IEDF debía resolver una demanda contra la diputada federal del PRD, Aleida Alavez Ruiz, quien ha sido acusada de utilizar recursos públicos con fines electorales. Y es que Aleida Alavez es la carta fuerte de René Bejarano para competir por la delegación de Iztapalapa en 2015, y hasta el pasado lunes, también era su carta fuerte para ser presidenta o secretaria general de la Cámara de Diputados.

El corazón del asunto es que, si en la sesión del pasado lunes el IEDF daba entrada a la demanda contra la diputada federal Aleida Alavez, por presunto uso de recursos públicos con fines electorales, de manera automática, la bejaranista quedaba inhabilitada para competir por Iztapalapa. Por eso, la presidenta del IEDF, Diana Talavera —que también es alfil de René Bejarano—, convirtió el caso de Gutiérrez de la Torre en un escándalo en la sesión del Consejo General del IEDF, con lo que ya no fue posible dar entrada a la demanda contra la diputada Alavez.

Pero además, Diana Talavera se presentó como víctima de las perversidades del poder, y con ello pretende sumar bonos en su lucha por convertirse en consejera al DF, gracias a sus amigos del nuevo INE, quienes generosos le abrieron la puerta a base de vergonzosas trampas; trampas en las que aparece como presunto involucrado el propio Lorenzo Córdova, presidente del INE. Pero de eso hablaremos en otro momento. Las trampas y los tramposos al tiempo.

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