Opinión

Labastida se lanza contra EPN, rumbo al relevo en el PRI

Por  Luis Enrique Ramírez

Francisco Labastida y Enrique Peña Nieto(Foto: El Debate)

Francisco Labastida y Enrique Peña Nieto | Foto: El Debate

Fuerte han calado a nivel nacional las declaraciones del exgobernador sinaloense Francisco Labastida Ochoa (FLO), que publicó ayer El Universal.

El también excandidato a la Presidencia de la República hace referencia al inminente proceso de elección de la nueva dirigencia del CEN del PRI, y, sin medias tintas, acusa a Enrique Peña Nieto de buscar influir en la designación: «Los expresidentes no deben meterse en la definición del partido que queremos. Buscamos un partido nuevo, no un partido viejo», establece Labastida.

Califica de dramática la hazaña que tiene enfrente el PRI: es su obligación —dice— levantarse de su condición actual como minoría casi inexistente.

La clave —estima— radica para el PRI en tomar fuerza de las ideas; por ejemplo, recuperar su ideología de centro-izquierda.

Con 55 años de militancia priista, el exsenador se distingue por la claridad y la apertura con que suele emitir sus críticas internas al tricolor. La historia reciente certifica que la opinión de Francisco Labastida Ochoa suele ser determinante para la toma de decisiones dentro del PRI y los gobiernos emanados de este partido. Incluido, por cierto, el de EPN cuando, como candidato presidencial, rompió políticamente con Elba Esther Gordillo luego de las tronantes declaraciones de FLO contra la alianza Panal-PRI para la elección federal del 2012. Preludio, como se sabe, del encarcelamiento de la Maestra en febrero del siguiente año.

TIEMPOS DE POLÉMICA. Aristóteles Núñez, exdirector del Sistema de Administración Tributaria, es tendencia en Twitter por la reflexión con que, este fin de semana, decidió cancelar su cuenta @AristotelesN. 

«Las redes sociales contaminan, son tóxicas», dice quien fuera uno de los escasos funcionarios que mantuvo el respeto de propios y extraños hasta el final del sexenio de Enrique Peña Nieto, pues al frente del SAT logró incrementar la recaudación, combatir la evasión y ampliar la base tributaria.

Revelador y por momentos, incluso, sobrecogedor, el último tuit de Núñez (una serie de mensajes unidos por un hilo conductor), condena el hecho de que la mayoría de los mexicanos apueste su progreso a un pensamiento mágico o a la suerte, mientras que los que buscan un éxito basado en la construcción, producción o generación de ideas, son los menos.

A continuación, algunas de sus frases:

«En el modelo democrático que nos rige, el voto del ignorante, del flojo o del subvencionado vale lo mismo que del empresario o intelectual más exitoso del país. 

»Por tanto, si la sociedad es ignorante, ganará la ignorancia; si la sociedad es apática, ganará el impulsivo. Así como vamos, nos acercamos más a lo primitivo y nos alejamos de lo más civilizado y racional.

»El futuro no es prometedor, apenas estamos en el comienzo de una nueva forma de gobernar, a la que una mayoría social informada o no ha dado su confianza y debemos respetarla.

»Llevamos dos siglos aspirando y anhelando el bienestar social. Dos siglos de mínimo esfuerzo, enquistados en el sistema paternalista más ominoso que nos han dejado los gobernantes y del que yo he sido parte.

»Es momento de hacer un alto personal, cultivar la cultura del éxito en mis hijos, mi familia y mis amigos. Enfocar el esfuerzo para crecer y superar, no al otro, no al de enfrente, superarme a mí mismo. En inventar y descubrir lo hasta ahora no descubierto.

»A muchos mexicanos les deseo una reflexión sobre el verdadero éxito y luego el éxito».

Para rematar, ayer, Núñez hizo pública una carta dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador, fuertemente crítica, aunque en respetuoso tono, de su estilo de gobierno en estos 43 primeros días. «En las decisiones más relevantes, un poco de prudencia y mesura siempre será mejor consejera», le dice. 

Tómala, dirían en el barrio.