Opinión

Labor incómoda

Por  Jorge Luis Lozano

El ánimo de una labor de imparcialidad en la función pública le ha valido a la síndica procuradora del Ayuntamiento, Elsa Bojórquez Mascareño, la antipatía de muchos de los actuales funcionarios de la administración municipal.

Es considerada ya la funcionaria “incómoda” de la administración morenista. Como antecedentes está ahí la investigación anunciada por más de 30 casos de nepotismo dentro del Gobierno municipal, en el que se incluyen a varios supuestos familiares del mismo alcalde, Luis Guillermo Benítez Torres. Luego acusaría al secretario del Ayuntamiento, José de Jesús Flores Segura, por filtrar información sobre la investigación de posibles actos de corrupción de funcionarios que ocupan cargos de primer nivel.

La mayor confrontación de la funcionaria es con el titular del Órgano Interno de Control, Rafael Díaz Padilla, de quien insiste que debe de ser separado del cargo, pues obstruye la función de investigación que lleva a cabo al interior del Ayuntamiento.

La verificación de los temas administrativos que realiza Mascareño Bojórquez se ha ampliado a los anteriores Gobiernos municipales. Ya se han anunciado posibles demandas en contra de los alcaldes, el panista Carlos Felton González y el priista Fernando Pucheta Sánchez, por profundas dudas en el uso de los recursos municipales. No es la primera ocasión que Bojórquez Mascareño pisa callos de funcionarios al ejercer una labor imparcial.

Durante la administración de Pucheta Sánchez ocupó la dirección de Ecología Municipal y ejerció acciones en contra de los constructores que llevaban a cabo los trabajos de adoquinamiento en el Centro Histórico por talar decenas de árboles.

Tuvo que renunciar cuando recibió instrucciones para que pasara por alto los excesos que se estaban realizando en contra de la ecología.