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Las batallas de 2014

ITINERARIO POLÍTICO

El recién concluido 2013 pasará a la historia como uno de los años de mayor productividad en el Poder Legislativo mexicano. Y es que son tales los cambios a la Constitución, que los llamados "constitucionalistas" estarán obligados a estudiar una suerte de "propedéutico" para entender la nueva Carta Magna.

Pero los cambios que vimos y vivimos a lo largo de 2013 son apenas una de las dos caras de la misma moneda. La otra cara será visible a lo largo de 2014, una vez que el Congreso discuta y apruebe las llamadas leyes reglamentarias de buena parte de los artículos constitucionales enmendados. Y es que, por lógica, esas leyes secundarias serán cuestionadas por los mismos sectores sociales y políticos que intentan una renta electoral con la oposición a dichas leyes.

Sin embargo —y a pesar de que los opositores al gobierno peñanietista buscan asustar con el petate del muerto—, lo cierto es que en materia de reformas legislativas el naciente 2014 no tendrá la misma complejidad política que mostró el controversial 2013. ¿Por qué razón? Porque en 2014 las condiciones políticas y las reglas del juego serán distintas a las que prevalecieron en 2013. Para empezar, todo indica que el llamado Pacto por México ya no existirá en 2014 —por lo menos no en su versión original—, pues habría llegado a su fin una vez que produjo las reformas constitucionales para las que fue creado. Es decir, en 2014 ya no tiene razón de ser. ¿Por qué?

Porque para sacar adelante en el Congreso las leyes reglamentarias que están en puerta ya no son necesarios los arreglos extremos entre PRI, PAN y PRD, dado que dichas leyes no requieren del voto de dos tercios de las cámaras del Congreso, sino sólo de la mitad más uno de los votos. Dicho de otro modo, en solitario el PRI y algunos de sus aliados pueden aprobar las leyes reglamentarias sin la guillotina del voto calificado.

EL FANTASMA DE 2015

Pero existe otra realidad aún más compleja. Lo cierto es que en 2014 veremos a los partidos de las llamadas izquierdas en su mejor papel: el de opositores a ultranza. Y es que, en el fondo, la muerte del Pacto es mucho más que una muerte natural; es una muerte obligada. ¿Por qué? Porque en 2014 las izquierdas emprenderán la carrera electoral para el cabalístico 2015, año en el que se elegirán gobiernos estatales de Colima, Querétaro, Nuevo León, San Luís Potosí, Sonora, Guanajuato, Guerrero, Michoacán y Baja California Sur.

También en 2015 se renovará la Cámara de Diputados federal —500 diputados—, la Asamblea Legislativa del DF y habrá elecciones municipales en Campeche, Coahuila, Hidalgo, Jalisco, Morelos Tabasco y Estado de México. Es decir, un tercio del país estará en intenso proceso electoral que pondrá a prueba al PRI, al PAN y al PRD.

Por esa razón a ninguno de los tres grandes partidos le importa seguir en el llamado Pacto. Más aún, en casos como el PRD, ese partido utilizará el sambenito de que la reforma energética es la moderna versión del demonio, no porque le importen los cambios que vienen, sino porque esa bandera le dará el oxígeno suficiente —frente a su adversario natural, Morena— para la contienda electoral de 2015.

PAN, PRD Y MORENA; LA GUERRA

Sin embargo, la guerra en el Congreso mexicano y las escaramuzas rumbo al 2015 sólo serán una parte de las batallas previstas para 2014. ¿Cuáles batallas?

En cuestión de días veremos las primeras señales de una guerra a muerte que librarán intramuros las dirigencias del PAN y del PRD. En el primer caso, no está resuelta la disputa entre los llamados calderonistas y los maderistas. ¿Quién se quedará con el partido, Gustavo Madero o Ernesto Cordero, el jefe de la pandilla de Calderón?

La lógica política dice que Gustavo Madero resultará ganancioso. Sin embargo, la realidad política muestra otra cosa. Pocos se han percatado de que el PRI tiene en sus manos un misil nuclear que podría despedazar al PAN, sea el de Madero, sea el de Cordero. ¿Y cuál es ese misil? Casi nada, todas las pruebas del manejo sucio de esas gemelas perversas que creó el PAN en los últimos 12 años: casinos y política.

Hoy podemos confirmar que del escándalo del dinero de los casinos metido a la política nadie saldrá con vida, sean maderistas, sean corderistas. En el fondo —con toda la información de los casinos—, el PAN está en brazos del PRI, partido que con el misil de los casinos puede inclinar la balanza en una u otra dirección; maderistas o corderistas. ¡Hagan sus apuestas, señores!

Y en el caso del PRD la pelea no es menor. La lógica política dice que Carlos Navarrete será el nuevo presidente del partido. Y es que Navarrete —tercero en la línea jerárquica de Los Chuchos— tiene todo el apoyo de la hegemonía de un PRD que se llevó a sus alforjas importantes bonos con la creación y cabildeo del Pacto por México. ¿Pero tienen seguro el control del PRD Los Chuchos?

No, lo cierto es que son muchas manos las que están metidas en el PRD; las manos del grupo de Cárdenas, el grupo de Marcelo Ebrard y… por increíble que parezca, las manos del Morena de AMLO. Hoy el más interesado en el desprestigio y debilitamiento del PRD se llama Andrés Manuel López Obrador. ¿Por qué? Porque Morena reclama, desesperadamente, la clientela de los amarillos.

Y es que otra batalla que se librará en 2014 es la del tabasqueño y su claque por el registro de Morena. Y salvo un milagro, el neonato partido Morena podría terminar en aborto al no cumplir con los afiliados mínimos que exige la ley. El milagro podría darse a través de una alianza secreta entre los "morenos" y el PRI peñanietista. Sí, aunque usted no lo crea, existe la posibilidad de que Morena muestre un perfil bajo frente a las leyes secundarias, a cambio de obtener su registro como partido. A eso se le llama política real.

EL IFE, LA CNTE Y EL GDF

En otros frentes, también veremos la pelea política y parlamentaria por la construcción del nuevo IFE, en especial por la designación de los nuevos consejeros, que serán los encargados de llevar adelante la elección federal de 2018. Veremos un grosero toma y daca en el que nadie retrocederá un milímetro.

Además, son muchos los indicios de que llegó el tiempo para que esa mafia conocida como CNTE rinda cuentas de sus actos, verdadero vandalismo que atenta contra los básicos de un Estado democrático. Por eso la pregunta: ¿hasta cuándo el gobierno federal tolerará que grupos radicales como la CNTE, y su brazo clandestino, el EPR, sigan en abierto reto al Estado?

Por último, veremos una feroz batalla en torno al GDF, ya que la gestión de Miguel Mancera no tolera un golpe más. ¡O lo rescatan o se hunde!

www.ricardoaleman.com.mx twitter: @ricardoalemanmx