Opinión

Las presiones

LOS MOCHIS
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Por: Redacción

Los presidentes del PRD y del PAN, Lucio Tarín y Carlos Ramón Lizárraga, respectivamente, pidieron ayer la separación como subsecretario de Gobierno de Jesús Antonio Marcial Liparoli por andar en una abierta campaña por la candidatura del PRI a la diputación federal por Ahome.

Hay constancia de las múltiples reuniones que sostiene Marcial Liparoli con grupos políticos en la geografía ahomense cada fin de semana.

Y no lo niega. Además, le pone énfasis a que no se descarta por la candidatura a la diputación federal.

Sin embargo, sus reales intenciones las oculta con que las reuniones que lleva a cabo son de "amigos" a quienes les agradece su apoyo y solidaridad cuando estuvo convaleciente por meses.

Pero este argumento ya no le vale. Ya se le agotó.

El presidente estatal del PAN, Edgardo Burgos Marentes, ya lo torpedeó con dureza, a lo que le siguió el líder de ese partido y del PRD en Ahome.

Con razón o sin ella, se infiere que Marcial Liparoli anda en labor de proselistismo utilizando recursos públicos, por lo que queda muy vulnerable y más cuando hay casos en que el gobernador Mario López Valdez despidió a uno de sus secretarios por lo mismo.

Por eso, Lucio Tarín argumenta que el gobernador debe de actuar con la espada de la justicia a la que no le ve mucho filo y medir con la misma vara.

No es difícil saber que si un funcionario se mete a trabajar por sus aspiraciones descuida su responsabilidad, como parece que le está ocurriendo a Marcial Liparoli que no le puso la debida atención al conflicto con los transportistas que suspendieron el servicio de aire acondicionado en Culiacán en protesta por no estar conformes con el aumento de 50 centavos que se les autorizó.

No lo hizo porque se vino a Los Mochis a reunirse con sus "amigos" y cuando regresó le estalló la rebelión, a lo que dijo que no podía hacer nada contra los transportistas.

Sin embargo, la Ley de Tránsito sí contemplan medidas contra ese tipo de actos de los concesionarios.

Esto demuestra que el subsecretario de Gobierno no está concentrado en lo institucional, por lo que los líderes partidistas opositores ya lo agarraron en curvas.