Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Llaman a pagar utilidades

NUESTRA OPINIÓN ESTATAL

Aun cuando prácticamente faltan dos semanas para la fecha final en que las empresas deben pagar las utilidades a sus empleados, líderes empresariales alzan la voz para pedir al gremio patronal que cumplan en tiempo y forma, de manera proporcional y sin argucias con esta prestación de ley, pues finalmente este beneficio genera flujo de circulante en la entidad e impacta de manera directa a ellos mismos.

Lo dicho ayer por el presidente de Canaco en Culiacán, es, en parte, un reflejo de la realidad que se vive en algunas empresas no sólo del estado, sino del país entero, en donde mediante estrategias protegidas por la ley bajan el pago de utilidades a sus trabajadores, mientras que otros, en el peor de los casos, simplemente tratan de eludir esta obligación.

Lamentablemente, uno de los sectores más desprotegidos en el cumplimiento de esta prestación es la clase obrera, sobre todo en el sector del campo, en donde la existencia de sindicatos no ha sido suficiente para obligar a diversas empresas a cumplirles con el pago de utilidades en tiempo y proporción, aunque habría que reconocer que el sector comercio tampoco sale limpio, pues la mayoría de las denuncias por incumplimiento que al final de mes suelen presentarse ante las oficinas de la Procuraduría del Trabajo en los diferentes municipios, son precisamente de este sector.

Claro que hace falta rigorizar las medidas para obligar a las empresas incumplidas a que otorguen este beneficio, pero también falta voluntad de las autoridades para recomponer esas argucias legales que hace que muchas empresas reduzcan vergonzantemente los montos de las utilidades para sus empleados, a quienes finalmente se les debe la poca o mucha productividad, ya no se diga para evitar que eludan esta obligación que, a final de cuentas, genera bienestar en muchos hogares.

Ciertamente, hoy en día existe una mayor cultura de la denuncia por parte de los empleados que sienten y ven vulnerados sus derechos, el problema es cuando las autoridades se coluden para beneficiar al empresario, sin importarles más que quedar bien con el adinerado.