Opinión

Llega la hora

A los que les ha quedado a deber la Fiscalía del Estado es a cientos de ciudadanos por la desaparición de familiares

Por  Alameda .

Llega la hora. La lucha de incontables organizaciones que buscan condiciones de vida más dignas y el cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas ha sido largo, y se puede decir que al ser mayormente de izquierda, han caminado con el viento en contra. Pues bien, ahora que las condiciones políticas de los municipios, del estado y hasta del país cambiaron, llegó también la hora de ver si como se dice coloquialmente “como roncan duermen”, y es que estarán del lado oficial, de donde puede surgir el apoyo tan anhelado, de donde las gestiones se pueden materializar en mejoras. Habrá que ver si todo el rigor con el que exigían lo utilizan ahora para el bien de los menos favorecidos y de los sectores vulnerable, como es el caso de los grupos indígenas. La sociedad estará ahora pendiente de sus acciones y de que prediquen con el ejemplo.

No mueven un dedo. En la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave ya están siendo blanco de críticas, pues ya han pasado varias veces desde que el gobierno estatal les pidió despedir a varios empleados para sanear las finanzas de la paramunicipal, pero el problema es que solo a los de confianza despidieron, pero a los sindicalizados no los han tocado. Son cerca de 200 representados por Roberto Acosta los que habrán de irse y el líder sindical parece que se aferra a tomar la decisión, a pesar de que la orden fue directa de parte del propio gobernador Quirino Ordaz Coppel.

Falta voluntad. A los que les ha quedado a deber la Fiscalía es a cientos de ciudadanos que pese a interponer denuncia por la desaparición de sus familiares, los casos no se resuelven, y es de no creerse que un grupo de mujeres movidas por el amor hacia sus hijos desaparecidos y sin recursos den más resultados que las autoridades en general, quienes pese a tener presupuestos autorizados para investigar, elementos especializados, unidades para transportarse y buen equipo, se queden cortos comparado con la voluntad de un aproximado de 120 féminas que conforman el grupo Las Rastreadoras de El Fuerte, quienes han dado con 128 cuerpos enterrados en fosas clandestinas sin el conocimiento o entrenamiento de investigación, el cual sí reciben los cuerpos policiales que trabajan para el gobierno, pero que parece de poco les ha servido.

Nada cambia. Donde no dan pie con bola es en el Hospital General, ya que desde hace meses se realizaron trabajos de mejoras al pavimentar una banqueta en el acceso principal así como rehabilitar la calle, pero todo indica que les faltó oficio, pues siguen teniendo el mismo problema al quedar encharcada la vía que accede justo a la entrada principal, lo que repercute en que enfermos y acompañantes de estos no puedan pasar, por lo que tienen que acarrear ladrillos para ponerlos como puentecito para poder cruzar la rúa. 
A ver si en los próximos trabajos si le atinan y ya dan solución al problema, pero mientras eso sucede seguirán llegando con los pies llenos de fango las personas que acuden a recibir atención en el Hospital General.