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Lo que no se vio en la entrega de poderes en Mazatlán

EN EN BLANCO

Lo que no se vio. Oficialmente todo bien en el cambio de gobierno en Mazatlán. Los protagonistas, encabezados por el Gobernador Mario López Valdez, llegaron a tiempo al palacio municipal, dónde se desarrolló la ceremonia. En la sala de cabildos, el acto protocolario de la sesión solemne. El corolario de la toma de protesta del nuevo cabildo, encabezado por Carlos Felton. De ahí, el acto político organizado para celebrarse en el Teatro Ángela Peralta. Todo aparentemente bien. Pero hubo algo, no sabemos de momento qué. Pero algo se percibía en el ambiente. ¿Qué platicó Malova en el trayecto hacia el palacio Municipal? Los únicos testigos fueron los dos alcaldes, el saliente y el entrante. Los diputados Martín Heredia y el local Martín Pérez, así como Adolfo Rojo y el representante del Supremo Tribunal en el Estado. El otro detalle que nos tocó presenciar fue el que se dio con los cercanos de Felton y el mismo nuevo alcalde, el gobernador y su comitiva. Resulta que cuando concluye el acto solemne de cabildo, Felton se introdujo con sus cercanos a la Secretaría del Ayuntamiento. No sabía dónde estaba el gobernador. Alguien le dijo, "ya van caminando hacia el Teatro". Felton salió prácticamente corriendo y atrás suyo sus cercanos. Más atrás su esposa Sylvia Treviño y sus hijos. Malova había abandonado el palacio y junto con Higuera se dirigieron al teatro. De Felton ni sus luces. Higuera dejó a Malova metros antes de la entrada principal del teatro y se regresó al palacio. Mientras Felton, en el teatro, lanzaba un primer mensaje lacrimógeno, en palacio se desahogaba una última sesión extraordinaria de cabildo y se preparaban a acompañar a Higuera en su último recorrido como alcalde, pues trabajarían hasta las doce de la noche.

Arrancan. En Escuinapa, Bonifacio Bustamante arrancará con un Ayuntamiento sumido en el desorden y la desesperanza. Más grande será su compromiso de responderle a los escuinapenses. El que se fue, Juan Manuel Lerma, le pegó una tarascada de despedida al raquítico presupuesto que quedaba. En Rosario no cantan mal las rancheras. Arturo Flores tendrá que recomponer el rumbo del Ayuntamiento, al que según sus allegados lo dejaron muy mal parado los dos alcaldes que desfilaron en este trienio (Édgar González y Ángel Silva). En Concordia será interesante observar cómo operará la nueva administración que revivió muertos políticos de otras administraciones municipales. El nuevo alcalde, Alfredo Vizcarra, estará sometido a prueba. Y en San Ignacio, las cosas no pintan bien para la segunda vuelta como alcalde de Amado Loaiza. Tendrá que controlar y bien a quien será su secretario del Ayuntamiento, el exalcalde Antonio Loaiza, cuyos escándalos en estado incróspido son de muchos conocidos.

Llega el 2014. Este año deberá de ser el de la consolidación política de la administración malovista. Está llamado a ser el mejor de los seis años del gobierno de Malova. Siempre y cuando se opere con inteligencia y se conduzcan con civilidad los actores políticos, para no perder la gobernabilidad en este que será el último tramo del sexenio. Hoy arranca un año nuevo. El que se va nos deja lecciones por aprender. Enseñanzas y experiencias. Algunos de nuestros amigos ya se adelantaron en el camino que todos seguiremos. Pero hay muchos que todavía tenemos aquí a nuestro alrededor. A todos un abrazo y un sincero deseo de que este 2014 sea pleno de realizaciones y sobre todo de salud. A nuestros lectores mi agradecimiento y respeto. ¡Feliz 2014! ¡Salud!

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