Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Lo que quieren los priistas

GUASAVE

Guasave.- Los priistas de todos los niveles se reunieron ayer para intercambiar opiniones y para echar porras a las reformas estructurales que ha impulsado el gobierno federal.

Fueron varios los oradores que desde su perspectiva hablan de las bondades que tiene el sistema fiscal. Por ejemplo la senadora, Diva Hadamira Gastélum, señalaba que las reformas de Enrique Peña Nieto ahorita no se ven, pero que en el futuro se van a reflejar.

La política hizo énfasis en la figura del presidente de la república, quien, dijo, es un estadista.

El problema es que en los terrenos de abajo, en los del pueblo, al gobierno federal, la ciudadanía no lo está tratando tan bien.

Nada más hay que ver los porcentajes de popularidad que han ido a la baja por situaciones como la inseguridad.

Ahora bien, habría que esperar para ver si con el tiempo todo se mejora, como dice la senadora priista.

El problema es que los políticos desde hace tiempo tienen ofreciendo cambios y hasta la fecha lo que han visto los mexicanos son afectaciones a los bolsillos y poco crecimiento económico en regiones como la zona en que se vive.

En esa misma reunión, en la que coincidieron todos los políticos priistas, estuvo la dirigente estatal Martha Tamayo.

Ahí, en entrevista por separado, la dirigente comentó que aunque no son elecciones constitucionales en donde los partidos postulan cartas, aun cuando no vayan sus siglas, ellos van por la disputa de sindicaturas y comisarías.

Lo dicho, este proceso que se inició desde que el PRI perdió la elección el pasado 7 de julio, empezó con mucha fuerza.

La gran duda es cómo es que le van a hacer, si hace tres años, cuando eran gobierno, perdieron las sindicaturas más emblemáticas.

Este proceso se antoja interesante, pues es claro que todos van a querer conservar sus islas de poder.

Y es claro que no siendo un proceso de partidos, todos estarán metidos movilizando a sus militantes y simpatizantes.

Será la primera prueba de fuego para todos, incluso para el gobierno, que será el organizador y el más interesado en ganar.