Opinión

Los Almada y Navolato

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

Procedentes de Álamos, Sonora, un buen día de la segunda mitad del siglo XIX llegaron al centro de Sinaloa los hermanos Ponciano, Antonio, Jesús y Enrique Almada, estableciéndose los dos primeros en la capital sinaloense al frente de una gran tienda comercial.

Los dos hermanos restantes buscan en las cercanías de la ciudad un lugar para desarrollar actividades derivadas de la agricultura. No muchos años después ven con orgullo que son propietarios de la hacienda más importante del distrito de Culiacán, La Primavera, con una extensión de 6 mil 480 hectáreas, de las cuales casi tres mil habían sido compradas a los indígenas de Navolato y el resto al Gobierno federal. Gracias a esa hacienda azucarera, Navolato había pasado de ser una comunidad de unas cuantas chozas indígenas a una población de casi tres mil habitantes.

Dispuestos a convertir el caserío indígena de sus hermanos en una ciudad, Ponciano y Antonio Almada aprovechan sus recursos obtenidos del comercio para gestionar, el 9 de abril de 1901, la construcción de un mercado en esa comunidad. No fue fácil lograr la construcción del mercado porque el Congreso del Estado se oponía. Pero finalmente lo lograron. Navolato todo se lo debe a los hermanos Almada, quienes todo lo dieron por su pueblo, como ellos siempre lo llamaron. Y siempre fue así. Su vida era Navolato.