Opinión

Los Nazarios, a la búsqueda de mermar al erario municipal

Por: Luis Enrique Ramírez

Jesús Valdés Palazuelos. El Debate

Jesús Valdés Palazuelos. El Debate

Ni diez días transcurrieron desde su toma de protesta como secretario de la Presidencia en Culiacán, cuando Jorge Nazario Niebla Mendoza volvió a dar muestra de que lo que mejor sabe hacer en el oficio político es «dar patadas al pesebre».

A lo largo de estos días, el Chino Niebla ha dedicado sus mayores esfuerzos a golpear administrativa y políticamente a la gente de Jesús Valdés Palazuelos, a quien debe su arribo al Ayuntamiento, puesto que lo nombró como su secretario particular al asumir la alcaldía en enero del año pasado.

Al más puro estilo de su sensei Jesús Aguilar Padilla («La política por delante y por abajo ¡bolas!»), Niebla apenas esperó la salida de Valdés para traicionarlo y, de paso, cumplir el postergado capricho de su padre de jubilarse con cargo al erario municipal.

En diciembre del 2013, el progenitor del Chino, Jorge Nazario Niebla Beltrán, quiso aprovechar su cargo como director de Ingresos del Ayuntamiento e inició el trámite para jubilarse. La férrea oposición del líder sindical Héctor David «Güero» Alarid impidió que se consumara la intentona en aquella ocasión. Pero hoy, los Nazarios van por la revancha. Niebla Beltrán fue incluido por el hijo como asesor de la Presidencia (sin serlo) para completar los años de antigüedad que le permitirán la jubilación.

A los 38 años de edad que ya alcanza, Niebla Mendoza se empeña en comportarse como el júnior que fue en el sexenio aguilarista, cuando inició una carrera basada en escándalos. Memorable, por ejemplo, aquel episodio del 2010 cuando fue grabado mientras presidía reuniones proselitistas en flagrante violación de la veda electoral.

Igual que ha hecho daño al PRI, la prepotencia de Nazario Niebla afecta hoy a Chuy Valdez y pretende hacerlo con el presidente municipal Tony Castañeda, conocido por su honestidad y buena fe; un perfil que debiera ser imitado por todos sus funcionarios, para bien de los culiacanenses. 

Por más difícil que resulte de entender para ciertos personajes, los tiempos ya cambiaron. La prepotencia no puede formar parte de ningún nivel de la administración pública a estas alturas del partido. 

HPS: RESUELTA LA EMERGENCIA. Efecto contante y sonante de la intervención del gobernador Quirino Ordaz para superar la crisis del Hospital Pediátrico de Sinaloa: ayer el jefe del Ejecutivo estatal destinó un apoyo extraordinario por 4 millones de pesos, que se suman a otros 5 millones aportados en días pasados. Con esto queda asegurado el abasto de material de cirugía y medicamentos para quimioterapia.

Se crea, así, una reserva de insumos para dos meses. Una acción ejecutiva de emergencia orientada a resolver definitivamente el problema del hospital.

Se anunció ya el rescate financiero por parte de la SHCP vía el Seguro Popular y la construcción de un nuevo edificio de 700 millones de pesos (gestiones de Quirino), así como la renovación del Patronato, que necesita trabajar más para allegar también recursos privados en favor de la salud de los niños sinaloenses. 

La complejidad del caso HPS requiere, en principio, de voluntad política: justamente eso de lo que el mandatario estatal ha mandado señales contundentes a lo largo de los cuatro días recientes. Y lo que falta.

GENIO Y FIGURA. De antología la declaración de Serapio Vargas al fundamentar por qué no figura entre los participantes de la huelga de hambre que él organizó en las instalaciones de la Expo Agro: 

Como líder que es del movimiento, explicó a los reporteros que su deber es mantenerse en óptimas condiciones físicas y mentales para llevar a cabo las negociaciones con Sagarpa.

Que el hambre, pues, la sufran los de abajo. Como los jefes militares que en las guerras mandan a los soldados a morir en el frente: ni más ni menos. Ese es Serapio Vargas, un corte de líder que ya debiera quedar en el pasado.

En esta nota:
  • Secretario de la Presidencia en Culiacán
  • Jorge Nazario Niebla Mendoza