Opinión

Los buenos y los malos en Morena

OJO INDISCRETO

Por  Tomás Chávez

Diputados durante una sesión.(EL DEBATE)

Diputados durante una sesión. | EL DEBATE

Es evidente que después de la madrugada del 1 de enero se suscitó un cisma entre los legisladores de Morena, pero hasta el momento resulta difícil determinar quiénes son “los buenos y los malos de la película”, porque tanto la gente de la líder en el Congreso, Graciela Domínguez, insisten en que los acuerdos que tomaron son a favor del pueblo, mientras que la presidenta de la Comisión de Hacienda, Victoria Sánchez, repite que está del lado correcto. Ambos bandos dicen interpretar la ideología de Andrés Manuel López Obrador.

La gente leal a Graciela califica de corruptos y vendidos a Victoria, Fernando Mascareño y a Jesús Palestino, consideran que difícilmente regresarán a la causa morenista porque “ya se pasaron al lado oscuro”, y buscarán la oportunidad para quitarle la Comisión de Hacienda a Victoria. Es más, acusan al dirigente estatal del PT, Leobardo Alcántara, de trabajar con funcionarios del gobierno de Quirino Ordaz para traicionar a la coalición encabezada por Morena.

El delegado federal Jaime Montes rehúye meterse en el pleito, dice que son los diputados los que toman las decisiones; sin embargo, defiende que con 400 millones de pesos de reasignaciones hubiera sido suficiente, aunque también critica que los comedores comunitarios estaban gastando mucho dinero sin identificar a los beneficiarios del programa.

La mayor sorpresa la da la diputada federal Merary Villegas al salir a criticar a sus compañeros que hicieron las reasignaciones y a defender el presupuesto enviado por el gobernador Quirino. Dejan entrever que había línea de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez, para que se aprobara sin más cambios, pero no hay evidencias que hayan sido instrucciones directas de AMLO.

Rubén Rocha, considerado hasta hace poco como el interlocutor entre el Gobierno del Estado y el federal, prefiere no meterse en el conflicto; aseguran que estuvo al pendiente de la sesión, pero guardando la sana distancia y respetando las decisiones de los legisladores.

La que no anda con rodeos es la senadora morenista Imelda Castro. Admite el riesgo de la división interna, pero dice que es mejor que suceda de una vez “para saber con quién contamos”, apoya las reasignaciones y acusa que al Gobierno del Estado le faltó operación política para explicar y defender su proyecto de manera transparente. Priistas y panistas salieron huyendo del Congreso.

Se vienen más batallas en el Congreso, es inminente el veto del gobernador a las reasignaciones, pero se corre el riesgo que se quede sin presupuesto, y activistas del sector salud y el magisterio ya convocan a manifestarse en defensa de los acuerdos que les favorecen.

Popurrí. Esta semana será crucial para la solución del conflicto en Japama, para que se defina quién queda como gerente, Aarón Blake o Luis Felipe Villegas, porque esta prevista la comparecencia de ambas partes entre el juzgado federal y lo más sano es que se restablezca la tranquilidad, aunque por otra parte se vislumbra que en el pleito entre el alcalde Billy Chapman y la síndica procuradora Angelina Valenzuela no habrá paz en toda la administración.