Opinión

Los caminos se le cerraron a Daniel Amador y ahora quiere su partido político

López Obrador propone la unidad y trabajo conjunto con gobernadores y el alcalde electo en Mazatlán pareciera que hace lo contrario

Por: Fernando Zepeda

El regreso de Daniel. Para el líder de Encima no hay de otra. Tras la derrota electoral de sus cuadros políticos el 1 de julio, entre ellos su hijo. Y la puesta en libertad de su acérrima enemiga Elba Esther Gordillo, a Daniel Amador se le han cerrado los caminos. Podrá negarlo, pero en la administración estatal que encabeza Quirino Ordaz Coppel poco o nada ha tenido de influencia. Sin embargo, “campeón” en los artilugios de presiones y chantaje, ha mantenido algunas posiciones dentro de la estructura de gobierno en Sinaloa. Pero eso no basta para lo que el aún senador Daniel Amador quiere y pretende alcanzar. Ya en abril de este año había adelantado que después de la elección del 2018 y viendo cómo quedarían las cosas, se estaría planeando convertir en partido político a Enlace Cívico Magisterial (Encima). Y ya marcó la pauta. Esa organización creada en el 2007 que integran maestros de la Sección 53 de la cual Amador es su líder moral, caminará para convertirse en partido político estatal. Si tal cual lo hizo el exrector de la UAS Melesio Cuen que creó el Partido Sinaloense (PAS), Amador tomará ese mismo camino. Y pues si Cuen ha sido tres veces candidato y ha perdido, Daniel Amador busca crear las condiciones para seguir activo en la política sinaloense y acomodar también a su familia, amigos y compadres. Daniel Amador fue de los pocos dirigentes magisteriales que se enfrentaron a Elba Esther Gordillo, cuando la profesora era ama y poderosa del SNTE. El conflicto entre ellos es hartamente conocido. Y claro que le sacó raja política don Daniel. Las posiciones políticas en cada elección, federal, estatal y municipal eran alcanzadas por las gentes de la confianza de Amador. Y así llegó la debacle política del 1 de julio a los partidos tradicionales que ya se veían de vuelta ganando sus posiciones. No fue así. Ahora Amador con Encima están por buscar otros caminos. Sin embargo, el tiempo obra en contra de las intenciones de Amador. Los otrora aguerridos e incansables profesores de Encima están cansados, viejos y la mayoría jubilados. Ya agotaron el recurso de acomodar en la estructura educativa a sus hijos, esposas, cuñados y hermanos. Encima envejeció. Esa es la realidad. Y los herederos de aquellos aguerridos e incansables profesores en campañas políticas ya no sienten ni se identifican completamente con los sacrificios que hicieron los que les permitieron gozar hoy de una plaza en las miles de escuelas que se tienen en Sinaloa. Resultará interesante ver este proyecto político.

Los mensajes de AMLO. Cuando López Obrador llama a la unidad para trabajar por un mejor país, en Mazatlán pareciera que las cosas son al revés. Cuando el presidente electo se muestra respetuoso de los gobernadores y les asegura que los programas serán
aplicados en forma conjunta. En Mazatlán hay voces que le apuestan a la división. O algo peor, al enfrentamiento. ¿A quién beneficia un enfrentamiento entre el próximo alcalde y el gobernador? Y ¿quien se beneficia intentando convencerlo de que el camino es acudir a los amparos y pleitos judiciales para parar obras? No es momento de locuras. Es momento de aplicar la Ley, claro que sí. De hacer que el cambio verdadero se dé para beneficio de todos, no de unos cuantos vivales que podrían estar interesados en crear el caos. 

En esta nota:
  • En el Blanco
  • Zepeda